FUNCASOR premia a la maestra Felisa Carrillo Quintana por su trabajos en favor de personas con déficit auditivo
La Fundación Canaria para el Sordo (FUNCASOR) ha otorgado su Galardón Distinguido 2008 a la maestra Felisa Quintana Carrillo por una vida dedicada al compromiso, integración e innovación de las personas con deficiencia auditiva.

Calidad, equidad y esfuerzo describen la labor que esta educadora canaria ha desempeñado a lo largo de 30 años con el objetivo de incrementar la calidad de vida del colectivo de sordos en todos los ámbitos de la sociedad. EL Patronato de FUNCASOR hará entrega de esta distinción el próximo viernes [día 7] en el Teatro Príncipe Felipe de Tegueste.
El galardón Distinguido FUNCASOR ya cuenta con ocho años de vida. Creado en 2000, intenta realizar un reconocimiento público a aquellas personas, empresas o instituciones que hayan destacado por su trabajo y apoyo en iniciativas para ayudar a las personas sordas. El primer presidente de esta institución, Francisco González Hernández, el Cabildo de Tenerife, la murga Los Bambones o el Catedrático de la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna, Víctor Acosta Rodríguez, han sido algunos de los premiados.
Una vida de dedicación
Natural de Las Palmas de Gran Canaria, Felisa Quintana nació en San Nicolás en julio de 1958. Continua desarrollando su labor docente en el Centro Preferente de Integración de Deficiencias Auditivas Amelia Vega (Telde) donde ha realizado una importante investigación en el aspecto clínico de la sordera con los implantes cocleares, electromedicina que estimula de manera directa y mediante señales eléctricas el nervio auditivo, a través de la Unidad de Hipoacusia de Gran Canaria y la educación logopédica. Todo un referente profesional y humano para el centro que en la actualidad aúna esfuerzos y conocimientos en el avance de una escuela inclusiva, por el respeto y reconocimiento de la diferencia de alumnos y alumnas y por la pedagogía de la diversidad.
Quintana se graduó en Psicología Educativa por la Universidad de La Laguna e inició su carrera profesional en los años 80 donde la realidad era precaria para el colectivo de sordos. Desde entonces Felisa Quintana asumió importantes retos y a día de hoy aún lucha por ellos, como la integración escolar, una mayor calidad en la educación del sordo y la escolarización de niños/as con deficiencia auditiva.
En 1985 se incorpora al sistema educativo al ingresar en el Centro San Francisco de Sales. Desde un principio se mostró como una maestra muy cercana al alumnado y a sus familias, replanteándose su metodología y en constante reciclaje profesional con el objetivo de ofrecer una mejor respuesta educativa y personalizada para cada menor. En este sentido, se forma en la lengua de signos española, en el sistema bimodal, audición y lenguaje, la metodología verbo-modal o en la comunicación oral, entre otros aspectos.
A comienzos de la década de los noventa es seleccionada por su labor para la Red de Servicios para la Atención del Alumnado con Déficit Auditivo, creada por la Consejería de Educación. Es destinada al Centro Preferente de Integración de Deficientes Auditivos Bentayga (Gran Canaria) donde trabaja por la integración del alumnado con déficit auditivo con la adaptación de materiales escolares, creación de recursos, organización escolar, etc. En todo momento, Felisa Quintana se apoyó, aprendió de las familias, el profesorado, los responsables educativos y demás equipos multiprofesionales.
Su intensa implicación con esta realidad social le permitió extender su dedicación al colectivo de sordos fuera de las aulas. De manera activa participó en la Asociación de Sordos de Las Palmas con la formación en lengua de signos española, en actividades de organización y asesoramiento.
Tras estas experiencias, se traslada al Centro Preferente de Integración de Deficientes Auditivos Amelia Vega (Telde-Gran Canaria) donde prosigue transmitiendo su buen hacer y dedicación en la actualidad. En este centro descubre una nueva realidad con los alumnos con implantes cocleares, brindándole la oportunidad de entrar en contacto con asociaciones de padres e implantados o con la Unidad de Hipoacusia del Hospital Insular de Gran Canaria. Participó en las programaciones de este tipo de implantes y estableció un nexo de unión entre el trabajo clínico y educativo a favor del la labor pedagógica, asumiendo que la terapia auditivo verbal será la alternativa metodológica más eficaz para la respuesta a las necesidades educativas que se obtienen con las nuevas condiciones auditivas.
Definida por entidades, asociaciones y profesionales de este campo como “bastión de la educación de las personas con déficit auditivo”, Felisa Quintana, la nueva Distinguida FUNCASOR 2008, no sólo continúa formándose, aprendiendo de quienes están a su alrededor, sino que comparte su experiencia y conocimientos en masters, jornadas, cursos, etc, para estimular a la sociedad a que se acerque al mundo del sonido, de la escucha, del lenguaje y la comunicación.
FUNCASOR
La Fundación Canaria para el Sordo (FUNCASOR) es una institución privada, de interés público y sin ánimo de lucro, con carácter asistencial, formativo, cultural y de servicios para las personas sordas y sus familias. Dicha institución nació a partir de la preocupación mostrada por los miembros de los movimientos asociativos de padres y madres de personas con discapacidad auditiva de la isla de Tenerife, ante la dimensión que alcanzaban los problemas que tenían sus hijos/as y a los que no podían hacer frente por separado.
De la fusión de la Asociación de Padres y Amigos del Sordo de Tenerife (ASPAS) y de la Asociación Tinerfeña de Padres de Niños Sordos (ASTIPANSOR) surge el 4 de mayo de 1992 FUNCASOR.