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'El sexo no duele y si duele, algo va mal', según expertas de Psicofertilidad Natural y Maternatal

La dispareunia, así es el nombre médico que recibe el dolor durante las relaciones sexuales con penetración en la mujer. Para eliminarlo lo primero que hay que hacer es buscar la causa que lo provoca, quizá tiene sencilla solución o quizá no, pero hay que intentarlo por lo menos

Publicado en Madrid el en Nacional , Medicina , Mujer

"El dolor al tener relaciones sexuales, no es normal". Quién habla así es Antonia González, directora de Psicofertilidad Natural y embrióloga. "Por supuesto tampoco tenemos que normalizarlo, tal y como estamos haciendo con el dolor de la menstruación. Si te duelen, por favor, no te calles, pide ayuda" -advierte.

La experta lo tiene claro: "No hace mucho hablaba sobre que la menstruación no debería doler, y fue casi como haber confesado que he matado a Bambi y esto nos habla de que a las mujeres nos queda mucho por conocer y mucho por interiorizar. Y por supuesto, también a los profesionales" -reconoce.

La dispareunia
La dispareunia, así es el nombre médico que recibe el dolor durante las relaciones sexuales con penetración en la mujer. Para eliminarlo lo primero que hay que hacer es buscar la causa que lo provoca, quizá tiene sencilla solución o quizá no, pero hay que intentarlo por lo menos.

"Soy Embrióloga Integrativa, directora de PsicoFertilidad Natural, y llevo más de 13 años ayudando a parejas y a mujeres a conseguir sus sueños, tener un hijo. Y en consulta, durante estos años, he encontrado demasiadas mujeres que sufren con las relaciones sexuales, y lo mantienen en silencio, incluso ha habido una generación que lo aceptaba como normal y se resignaba sin buscar ningún tipo de ayuda, esto, por supuesto, no nos ha ayudado a las generaciones más jóvenes etc. pero esto está cambiando, así que para aquellas mujeres que sufren ese dolor y no se atreven a confesarlo, quiero decirles todo aquello que puede estar provocándolo".

La experta recalca la necesidad de buscar ayuda: "El sexo es un acto de amor y placentero, y que se convierta en una pesadilla afecta a nuestra vida en todos sus ámbitos, sobre todo en el emocional, por no hablar de cómo afecta a nuestra relación de pareja".

Hay distintos tipos de dolor: dolor cuando se produce la entrada del pene en la vagina, dolor en la penetración profunda, dolor después de haber tenido la relación sexual, dolor durante y después de la penetración y ardor durante el acto sexual que acaba provocando dolor físico.

Posibles causas
La causa más habitual es la endometriosis
. La endometriosis es una enfermedad estrogenodependiente que tiene un origen inmunológico. En esta enfermedad, la mujer tiene por toda su cavidad pequeños implantes endometriósicos, es decir, la capa que recubre el útero, el endometrio, no solo está dentro del mismo, sino que también está fuera, en las trompas, en los ovarios, en el intestino, la vejiga etc. y estos implantes provocan dolor durante la menstruación y durante la relación sexual. La endometriosis es una enfermedad que padecen millones de mujeres, y muchas de ellas ni lo saben ya que no existen buenas técnicas diagnósticas para poder detectarla.

Tanto la mujer, como muchas profesionales, creen erróneamente que con una ecografía es suficiente para saber si existe endometriosis o no. Y esto no es así en la mayoría de los casos. Hay que hacer estudios mucho más elaborados y por supuesto tener un buen historial clínico de la paciente. Sabiendo, por ejemplo, si sus relaciones sexuales son dolorosas:

Por haber pasado por parto: muchas mujeres que han pasado por un parto vaginal, y que han sido sometidas a una episiotomía, cuando ésta no se cicatriza bien (o no se realiza bien), deja durante años, incluso, molestias y dolor en las relaciones sexuales.

Enfermedad pélvica inflamatoria: si se está pasando por un episodio de EPI la relación sexual también puede ser dolorosa.

Los miomas: también el tener miomas en el útero puede provocar dolor en la relación sexual, ya que los miomas pueden estar posicionados en sitios muy distintos, y aquellos que estén más cerca del cuello uterino, serán lo que más molestias generen.

Tener el útero en una posición de retroversión puede provocar más molestias durante la penetración, pero eso puede saberse fácilmente haciendo una ecografía, y además, aquellas mujeres que lo tengan en esta posición, pueden atenuar este dolor cambiando de posición sexual durante el acto.

Cirugías: si la mujer ha pasado por una cirugía, como, por ejemplo, le han quitado el útero (histerectomía), las cicatrices de la intervención también pueden provocar dolor en las relaciones.

Infecciones varias: al tener cistitis, o alguna infección de bacterias en el útero, hay mayor inflamación de la zona, y por tanto mayor sensibilidad, y esto puede provocar dolor en la penetración, sobre todo en la penetración profunda.

Problemas de piel: sí, se pueden tener problemas de piel dentro de la vagina y esto también provoca dolor, por eso se tiene que aprender a conocerse y a explorarse sin ningún tipo de miedo.

Poca lubricación: otro de los grandes problemas en demasiadas mujeres, sobre todo en aquellas que ya están en la menopausia o perimenopausia. Al tener unos valores hormonales más disminuidos, la libido, normalmente, se ve afectada, y también la lubricación que de forma natural el cuerpo fabrica. Y las mujeres que no lubrican vaginalmente tienen dolores. Pero esto también puede subsanarse con ayuda de lubricación artificial.

Tomar medicación: se ha visto una relación entre la toma de antidepresivos y una menor lubricación durante el acto.

Anomalía física: no es lo más habitual, pero es posible encontrarse con mujeres que tengan anomalías congénitas, es decir, que las tengan desde que nacieron, como tener una vagina que no se ha acabado de formar, o tener un tabique.

Causas emocionales
Pero no siempre el origen es físico, en muchas ocasiones es emocional. Muchas mujeres que sufren de vaginismo han pasado por procesos dolorosos relacionados con la penetración, han sido abusadas de niñas o han sido víctimas de una violación de adultas.

También puede ser por un nivel de estrés muy elevado, o bien porque están pasando por depresión, ansiedad, o tienen una baja autoestima.

El padecer dispareunia puede convertirse en un círculo vicioso, ya que si antes de la relación sexual, la mujer ya tiene miedo a que le duela, contrae más los músculos de la vagina y por tanto, le duele más.

Una vez se haya determinado la causa, se pueden buscar soluciones con la ayuda de distintos profesionales. Y si esos profesionales son de medicina integrativa, mejor, para así tratar cuerpo y mente, porque como se puede ver, van cogidos de la mano.

Sara Cañamero, matrona y sexóloga, directora del prestigioso centro madrileño Maternatal, y especializada en tratar a la mujer en el embarazo, puerperio y en general en todos sus momentos sexuales pone la incidencia en el postparto y recuerda que "9 de cada 10 mujeres describen como dolorosos o molestos los primeros encuentros sexuales tras la cuarentena; independientemente de si el parto ha sido vaginal (eutócico o con instrumental; episiotomía, desgarro o periné intacto) o haya sido cesárea".

En este caso -explica- "es fundamental valorar la existencia de puntos gatillo en suelo pélvico, que serían contracturas de la musculatura que conforma el periné; en el caso de que haya cicatriz valoramos la presencia de adherencias, o alteraciones en la cicatrización (que suelen ser frecuentes)".

"A veces no hay lesión que tratar, y el dolor puede deberse a la tensión de la mujer durante las relaciones sexuales por miedo, anticipan que les podría doler y se tensan. Debido a la influencia hormonal, la libido es más baja y la mujer puede ver alterado el deseo sexual; con lo que la lubricación es menor, y por consiguiente puede molestar el coito; o incluso estar molesta después de la relación sexual. La sexualidad en el postparto cambia, ya que no existe esa espontaneidad que se tenía antes de ser padres, influye el cansancio, la percepción del cuerpo que tenga la mujer (a muchas les cuesta mirarse al espejo y gustarse, y aceptar que su cuerpo ha cambiado y no por ello ha dejado de ser atractivo y bonito)" -explica.

Alteraciones deseo sexual/excitación: en la mujer son dos trastornos que suelen ir de la mano, si no hay deseo no suele haber excitación que se traduce en falta de lubricación, ensanchamiento de la vagina para acomodarse al tamaño del pene. Y por consiguiente lejos de ser placenteras, las relaciones sexuales son molestas y dolorosas.

Manejo
Es imprescindible hacer saber a las mujeres que el coito nunca debe ser doloroso de manera persistente. Si es así es importante conocer la causa y poner remedio para evitar que el cerebro llegue a asociar la penetración o coito con dolor y prevenir un posible vaginismo.

Se debe hacer una exploración exhaustiva de la mucosa, y musculatura.

Y una anamnesis buscando causas psicológicas, personales o médicas que alteren el deseo/excitación.

Es una patología aún silenciada, a la que se le da poca importancia; sin embargo, tienen mucha prevalencia y el tratamiento es sencillo, siempre coordinado con sexóloga y matrona o fisioterapeuta especializado en suelo pélvico.

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