Al iniciar la intervención en el proyecto, comprobamos que la estructura de la cubierta era insuficiente, dado que el único elemento que protegía el tejado de la lluvia eran las tejas, y éstas, con el paso del tiempo se deterioran y finalmente permiten el paso del agua.
Por este motivo el primer paso fue desmontar las tejas y sanear la estructura. Las vigas se encontraban en mal estado, por lo que fue necesario tratarlas e instalar sobre ellas una nueva base de madera, también tratada, que permitiera otorgar a la estructura una mayor solidificación.
Doble sistema de protección
Bajo las tejas colocamos una placa ignífuga, impermeable y ligera, capaz de recibir correctamente las tejas. Además, esta placa actúa como un doble tejado, por lo que si algún día las tejas se rompen o se deterioran evitará posibles filtraciones.
Este sistema de doble protección es uno de los elementos esenciales que introdujimos en la rehabilitación de la basílica. Posteriormente instalamos tejas nuevas de canal, y encima, recolocamos las tejas originales que se pudieron recuperar teniendo en cuenta su valor histórico.
Evitando el deterioro del patrimonio histórico
La actuación finalizó el año 2012. La empresa responsable de ejecutar el proyecto fue F. Closa Alegret SA, que decidió encargar la obra a TEULES, ya que es su empresa de confianza especialista en la instalación y rehabilitación de tejados. El arquitecto responsable fue Guillermo Maduenda.
Para TEULES, haber participado en la rehabilitación de la cubierta de la Basílica de la Mercè supone una gran satisfacción. Evitar el deterioro del patrimonio histórico es uno de los objetivos de nuestra empresa, y en este sentido, el tejado es uno de los elementos esenciales a la hora de conservar en buen estado un edificio y garantizar su supervivencia con el paso del tiempo.