Son muchos los corredores de la maratón que ponen de manifiesto la importancia de los aspectos psicológicos a la hora de acabar la carrera, hacer una buena marca o realizar los duros entrenamientos que te permitan estar en plenas condiciones para la prueba. “Debemos tener en cuenta, que estos atletas disponen de mucho tiempo para pensar mientras entrenan y realizan estas pruebas, entre más de dos y cuatro horas –afirma la psicóloga-, su actividad mental durante los entrenamientos o el día de la competición, influirá tanto en el resultado de la prueba como en las emociones vividas durante la carrera”.
Son muchos los que se plantean una estrategia de carrera para administrar las energías físicas durante todo el recorrido, pero para Susana González, “la psicología deportiva también es fundamental porque brinda a los deportistas estrategias tales como motivación, concentración, autoconfianza, capacidad para afrontar el estrés…”. Unas capacidades mentales que se entrenan al igual que las físicas, “conforme se entrena el cuerpo, entrenar la mente mejorara las posibilidades deportivas”, apunta la especialista. Está demostrado que un entrenamiento psicológico bien planificado y evaluado por un psicólogo deportivo, puede ayudar a mejorar el rendimiento en entrenamientos y pruebas.
Para Susana González, “capacidades tales como la concentración, el manejo de la ansiedad y el estrés que suponen estos eventos deportivos, la autoconfianza y la motivación, se traducen en un aumento de la capacidad de resistencia, una percepción más positiva de uno mismo y un mejor afrontamiento de las dificultades que puedan surgir durante la carrera, a la vez que marcan una diferencia respecto a otros atletas que pueden dejarse llevar más por sus emociones”.
Asimismo, la psicóloga da una serie de pautas para no caer en el desanimo y evitar que se nos pase por la cabeza un ‘tiro la toalla’, “lo primero es establecer objetivos realistas, hasta donde puedo llegar, analizando nuestras capacidades físicas y mentales. Después, es fundamental mantener la concentración, competir con confianza y anticiparse a las dificultades que puedan surgir durante la carrera. Y en tercer lugar el uso de estrategias relacionadas con el control del nivel de activación, como la respiración y relajación, el control de los pensamientos negativos, visualizar el reto y hablarse positivamente”, concluye Susana González.