Los ácaros son insectos microscópicos que, junto con otras partículas, forman parte de los componentes comunes del polvo doméstico.
Las temperaturas suaves que se mantengan sin excesivas variaciones en torno a los 20-25ºC y niveles de humedad superiores al 70-75%, constituyen las condiciones medioambientales óptimas para que los ácaros se multipliquen con facilidad.
· Incidencia geográfica
Las zonas climáticas que reúnan estas condiciones climáticas se convertirán en regiones de alta incidencia de alergia a los ácaros.
En España, debido al clima, las regiones insulares y costeras son las que cuentan con un mayor número de personas con hipersensibilidad a los ácaros. Las comunidades más afectadas son: Canarias, Galicia, Asturias, País Vasco, Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía.
Entre todas ellas, la más perjudicada es Canarias, debido a sus particulares condiciones climáticas, con temperaturas temperadas durante buena parte del año y una humedad muy elevada.
· Incidencia estacional
El otoño es la época del año en la que se disparan los casos de reacciones alérgicas ocasionadas por los ácaros.
Por el contrario, el verano es la estación que ofrece condiciones más benignas para los alérgicos a los ácaros, gracias a unas condiciones climáticas generalmente más secas y cálidas, que merman la capacidad reproductiva de estos insectos.
En otoño, el incremento de lluvias y la bajada progresiva de temperaturas hacen que el ambiente devenga húmedo y temperado. Por ello, es durante el otoño cuando la presencia de ácaros es mucho más fuerte. En esta etapa del año debemos estar alerta ante posibles síntomas para poder aplicar medidas preventivas cuanto antes.
· Síntomas
Las partículas alergénicas suelen encontrarse suspendidas en el aire, por lo que los principales síntomas alérgicos aparecen en las vías respiratorias:
- Estornudos
- Congestión y secreción nasal constantes
- Dificultad respiratoria
- Tos seca
- Sensación de opresión en el pecho
- Respiración silbante
- Picor nasal
También pueden verse afectados otros órganos sensibles como los ojos:
- Escozor
- Enrojecimiento
- Lagrimeo
- Incremento de la secreción de legañas
- Fotofobia
En cualquier caso, ante la sospecha de alergia, debemos dirigirnos al alergólogo. El médico especializado en alergias es quien se encarga de realizar pruebas para diagnosticar el tipo de alergia y prescribir los tratamientos farmacológicos o inmunológicos más adecuados.
· Acciones para reducir las reacciones alérgicas a los ácaros y al polvo
Paralelamente al tratamiento médico, las personas alérgicas deben llevar a cabo tareas para reducir las consecuencias de la alergia. Son acciones dirigidas a controlar los niveles de alérgenos presentes en los ambientes y estancias cotidianos:
- Limpiar el hogar a fondo y con frecuencia
- Ventilar a diario los espacios
- Pasar la aspiradora varias veces por semana
- Reemplazar las sábanas semanalmente
- Mantener la temperatura de las estancias a no más de 19ºC
- Mantener los niveles de humedad a un máximo del 55%
- Limitar el uso de alfombras y cortinas
- Reorganizar la distribución de los espacios para limitar la acumulación de polvo
· Productos eficaces contra la alergia a los ácaros
Existen productos antialérgicos de alta eficacia destinados a facilitar las tareas domésticas de control ambiental de la alergia a los ácaros y al polvo:
- Fundas antiácaros para colchones, almohadas, nórdicos y otra ropa de cama.
- Purificadores de aire
- Filtros para aire acondicionado
- Mascarillas antipolvo
- Aspiradoras HEPA
- Acaricidas
Recuerde que todos estos productos, así como más información y consejos sobre alergias están a su disposición en Euroallergy.com (http://euroallergy.com/)