Medicina

SabioBBi lanza Sportchip, un nuevo test genético que alerta del riesgo a sufrir muerte súbita en deportistas

Madrid06 septiembre 2007
Es una herramienta diagnóstica que analiza los principales genes que pueden predisponer a esta complicación. Ademàs, muestra el potencial global de un deportista e identifica los puntos vulnerables donde se debe actuar para lograr un mejor rendimiento.
La medicina preventiva cuenta con una nueva herramienta de diagnóstico que permite detectar precozmente la vulnerabilidad que tiene un deportista joven a sufrir la muerte súbita. Se trata de SportChip, un biochip de ADN que analiza algunas de las principales variables genéticas que pueden predisponer a esta complicación. SabioBBi es la empresa que comercializa SportChip en exclusiva para España. Esta herramienta permite analizar de forma simultánea 17 genes asociados a nuestra capacidad física y metabólica, posibilitando la valoración integral de nuestro potencial de respuesta al entrenamiento físico. Las pruebas se realizan a partir de una muestra de saliva o de sangre y ofrecen una fiabilidad del 99,9%. SabioBBi se compromete a enviar un informe con los resultados del test en menos de 15 días, en el que ofrecerá recomendaciones prácticas. Además, este informe muestra el potencial biológico global de un deportista y señala aquellos puntos vulnerables donde se debería actuar para lograr el mejor rendimiento. La principal causa de muerte súbita en respuesta al ejercicio en deportistas jóvenes es la displasia arritmogénica del ventrículo derecho. Está demostrado que, en algunos casos, su origen se debe a mutaciones en el gen Desmogleina-2. Este gen está involucrado en la formación del desmosoma y una mutación aquí puede desencadenar arritmias mortales. El objetivo de incluir esta variable genética en SportChip es ayudar a identificar aquellos casos que tengan riesgo a accidentes cardiovasculares fatales y así poder establecer las medidas de prevención oportunas que eviten complicaciones mortales. Si se utiliza esta herramienta no sólo pueden establecerse medidas preventivas por parte del equipo médico, sino que se puede identificar a los deportistas con mayor riesgo y, por tanto, tener previsto personal entrenado en reanimación cardiopulmonar (RCP) con un desfibrilador a pie de campo. Hay que tener en cuenta que las posibilidades de supervivencia tras una muerte súbita disminuyen entre un 7 y un 10% por cada minuto que se tarde en desfibrilar, mientras que una vez transcurridos 10 ó 12 minutos, las probabilidades son prácticamente nulas.