Con la llegada del verano muchas personas se realizan el alisado japonés para no tener que preocuparse por el cabello a lo largo de la temporada estival. Esta técnica tiene muchas ventajas ya que permite salir de la piscina o de la playa con el pelo perfectamente liso y sin tener que sufrir el calor de la plancha en verano.
En primer lugar, los expertos recomiendan realizar un estudio capilar previo para que se conozca el estado del cabello. En este estudio hay que conocer si se han usado tintes, si se usan planchas o el volumen de caída habitual del cabello, entre otras cosas.
Este tratamiento se puede usar en todo tipo de cabellos ya sea ondulado, rizado o encrespado, ya que el acabado es realmente bonito. Además, la duración del alisado japonés oscila entre los 6 y 8 meses, por lo que es un tratamiento muy adecuado si siempre se quiere llevar el pelo perfecto pero no se dispone de mucho tiempo.
Por otro lado si ya se desea conseguir un resultado óptimo, lo ideal es cuidar el cabello para mantenerlo liso e hidratado con mascarillas, acondicionadores o sérums, de esta forma el cabello continuará natural y bonito.