Inmobiliaria

Palacios y casas señoriales en Sevilla: un recorrido histórico

0800714 marzo 2016
Los palacios son algunos de los edificios emblemáticos más importantes para comprobar gráficamente la evolución histórica de una ciudad. Los primeros propietarios de los inmuebles se preocuparon por adoptar los estilos arquitectónicos más característicos de su época, por lo que contemplar sus fachadas equivale a realizar un recorrido histórico muy completo. Así sucede en Sevilla

La arquitectura privada sevillana se confundió durante mucho tiempo con la civil, al igual que ocurrió en el resto de grandes ciudades. Los reyes y señores que promovían castillos, casas señoriales y demás propiedades que combinan funciones administrativas y hogareñas lo hacían con la convicción de estar abriendo espacios para todos (aunque fueran de su titularidad). Uno de los mejores ejemplos en este sentido sería el Palacio de San Telmo, actual sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Promovido por las autoridades eclesiásticas, este monumental recinto barroco solo fue utilizado como residencia privada durante la segunda mitad del s. XIX.

Este caso es verdaderamente notable, diferenciándose de la mayoría de palacios de grandes proporciones que fueron utilizados por las autoridades durante la mayor parte del tiempo antes de abrirse al público. Cercano en el tiempo es el Palacio Arzobispal, lo que no resulta nada casual. La hegemonía de Sevilla en el comercio con América permitiría acometer importantes inversiones de este tipo entre los siglos XVI y XVII. Otro ejemplo de esta época es el renacentista Palacio de la Condesa de Lebrija, totalmente integrado en la trama urbana y habilitado como museo en 1999.

Algo más antiguo (S. XV) pero todavía en manos de particulares, el Palacio de Dueñas es especialmente conocido por haber acogido algunas de las celebraciones más importantes de los miembros de la Casa de Alba en los últimos tiempos. Por su mezcla de estilos (principalmente, renacentista, mudéjar y gótico, es una de las casas señoriales con más valor histórico-artístico de España. Mucho más céntrico, el renacentista Palacio de Mañara fue adquirido por la Junta de Andalucía a finales de los ochenta después de haber servido para todo tipo de usos. En definitiva, los palacios urbanos sevillanos han seducido a instituciones y particulares y siguen siendo una inversión con fundamento.