Gracias a Ryanair, EasyJet, Skyeurope y otras compañías de bajo coste, viajar por poco dinero está de moda. Alojamiento de bajo coste completa la ecuación: establecimientos céntricos en las ciudades más bellas de Europa y con un precio objetivo en hoteles, hostales, apartamentos y bed & breakfasts de 30 euros por persona y noche. En comparación con la media europea de pernoctación de 58 euros, cada cliente se ahorra 28 euros con cada noche, ahorro que puede invertirse por ejemplo en las opciones de ocio que ofrecen las dinámicas Valencia, Dublín, Ámsterdam y Berlín. Situada a orillas del Mediterráneo, Valencia (1,8 millones de habitantes), es la tercera ciudad más grande de España. A lo largo de los últimos años, Valencia se ha ido revalorizando como ciudad de congresos y polo importante para los negocios. Revalorización se refleja en iniciativas futuristas como la Ciudad de las Artes y las Ciencias (entradas a partir de 7,50 euros). Otro proyecto de dimensiones gigantescas: la desviación del cauce del río Turia que en su día cruzaba la ciudad. El antiguo lecho del río acoge actualmente el mayor parque de la ciudad. Podrás degustar una paella (a partir de 8 euros) así como tomar una horchata (2 euros), ambos signos más que evidentes de la gastronomía valenciana. Desde los años noventa, Dublín ha experimentado un boom como nunca. La capital irlandesa (1,1 millones de habitantes) es la sede de Ryanair y de Google en Europa. Al mismo tiempo, infinidad de empresas contribuyen a reforzar la imagen de la ciudad como polo de creatividad y tecnología punta. Aún así, la fábrica Guiness siguen atrayendo visitantes como antaño (entrada: 14 euros), así como los numerosos pubs de Temple Bar, el barrio de ocio por antonomasia de Dublín. También en Temple Bar podrás visitar un interesante mercado todos los sábados. Y si lo tuyo es la historia, no dejes de admirar el Libro de Kells, impresionante ejemplo de ilustración medieval (8 euros). Ámsterdam, capital de los Países Bajos, es un poco más grande que Dublín con sus 1,5 millones de habitantes y ha sido considerada desde siempre la ?Meca? progresista de Europa. Dicha imagen puede deberse en parte a los coffee shops, donde se vende marihuana de manera legal. Además de éstos, Ámsterdam debe su reputación como punto de encuentro de creatividad a una serie de jóvenes diseñadores imparable y a una escena de música electrónica floreciente. No deberías perderte una vuelta por los canales de la ciudad (7 euros). Otras visitas clásicas de la ciudad son el Barrio Rojo así como la fábrica Heineken, una de las marcas más exportadas del mundo. La visita a la ?Heineken experience" cuesta 15 euros. Berlín podría considerarse como la ciudad con la historia reciente más excitante de entre las ?nuevas? ciudades de Europa. Separados el este y el oeste hasta 1989, la capital alemana ha vivido años de prosperidad desde entonces, contando actualmente con 3,4 millones de habitantes. Uno de sus centros neurálgicos es Alexanderplatz que podrás admirar mejor desde la terraza de la discoteca "Weekend" (situada en una planta 15). Y si quieres más altura, existe la torre de televisión de Berlín (200 metros, entrada 9,50 euros). De vuelta con los pies sobre la tierra, un "Currywurst" genuinamente berlinés (salchicha picante que cuesta unos 2,50 euros) te estará esperando. Para un sabor de tradicional y más peculiar si cabe, prueba la "Berliner Weiße" (cerveza de trigo con jarabe verde o rojo, 3euros). Gracias a hoteles baratos en Dublín, a hostales de bajo coste en Amsterdam o a pensiones baratas en Berlín, los viajeros tendrán más dinero para ¡gastar en diversión!