Mallafré, almazara fundada en 1934 en Riudoms (Tarragona), especializada en la producción e innovación de productos derivados del aceite, continúa su fase de expansión y consolidación de su red de puntos de distribución por toda España, reforzando especialmente su presencia en Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Con más de 500 puntos de distribución, los productos Mallafré ya se pueden encontrar en establecimientos especializados de Andalucía, Castilla y León, Galicia, País Basco, Aragón, Madrid, Extremadura, Baleares y Canarias.
Actualmente, un 71% de las ventas nacionales corresponden al mercado catalán, y un 29% al resto de España.
Respecto al volumen de ventas internacionales, un 31% corresponde a Italia, un 28% a Alemania, un 28% a Francia, un 10% a Emiratos Árabes (donde ha experimentado un crecimiento de 6 puntos respecto en relación al año anterior) y el resto, a mercados más recientes como Holanda, Bélgica, Reino Unido o Estados Unidos.
Expansión + innovación
En los últimos años, Mallafré ha dedicado muchos esfuerzos en hacer llegar su imagen de marca a toda España y al mundo, sin olvidar uno de sus puntos fuertes: la innovación. En un sector tan tradicional como el del aceite, Mallafré ha demostrado ser líder en la producción de los ya conocidos aceites aromatizados con limón, mandarina, naranja, tomillo, romero, guindilla, ajo, café o jengibre, éste último presentado durante la última feria Alimentaria. En esta línea, este año la marca lanzará al mercado un nuevo aceite de oliva extra virgen aromatizado con albahaca, que empezará a comercializar en breve, y un nuevo aceite de oliva extra virgen ecológico.