Gastronomía

Los platos estrella de 25 años de excelencia

Granada14 febrero 2011
El Barceló La Bobadilla, que celebra este año su 25 aniversario, cuenta en sus instalaciones con el restaurante La Finca, único establecimiento Cinco Tenedores de la provincia de Granada.

El Barceló La Bobadilla 5* GL es paradigma de la excelencia hotelera, tal y como refleja la multitud de premios que ha recibido, tanto a nivel nacional como en el ámbito internacional, en 25 años de trayectoria que se cumplen este 2011. Esta excelencia se traduce también al ámbito gastronómico, con el restaurante La Finca, que se ubica dentro del hotel y es el único establecimiento Cinco Tenedores de toda la provincia de Granada.

Con motivo del 25 aniversario de este referente hotelero, su director Enrique Castellanos, ganador en 2010 del prestigioso premio internacional ‘Knight Frank para Europa Continental´ a la excelencia hotelera, nos descubre los platos que han marcado al restaurante, los preferidos por los comensales; muy diversos entre sí, tienen un exponente en común: la garantía de la buena materia prima recién extraída; una materia prima que viene de lo más cerca posible del restaurante, lo que garantiza su máxima frescura. Además, este es uno de los signos sostenibles de este hotel, símbolo del ‘ecolujo’ gracias a disminución de emisiones de CO2 por la utilización del hueso de aceituna como fuente de energía limpia.

El preferido de los comensales: la ensalada de bogavante

Enrique Castellanos no tienes dudas al identificar el plato más demandado de la carta: “Sin duda la ensalada de bogavante. Es un claro ejemplo de que lo fundamental en la mesa es la calidad de la materia prima, que es precisamente lo que más valora el comensal, que busca disfrutar y degustar, sin complicaciones”. Ingredientes de la zona como caviar de Riofrío, habitas de Granada, espárragos del vecino pueblo de Huetor-Tajar (muy conocido por la calidad de estas verduras), y por supuesto el bogavante, se unen para crear este plato que es un indiscutible para todos aquellos que disfrutan de la experiencia culinaria de La Finca.

De la costa de Málaga, es el Pez de San Pedro, que recibe su nombre de unas manchas circulares en su lomo que serían marcas de los dedos del apóstol: cuentan que a San Pedro le reclamaron los impuestos que César exigía a los habitantes de Roma, y éste, al no tener dinero, introdujo la mano en el río, sacó un pez, le abrió la boca, sacó una moneda y con ella pagó los impuestos.

Aun habiendo sido tocado por un santo, el equipo La Finca no deja de ponerle empeño para que el plato sea más ‘divino’ si cabe: ragout de tomate aliñado con una pizca de lima y cilantro, salsa de mantequilla y vinagre, y patatas fritas violetas para acompañar este pescado tan suculento y otra de las especialidades más demandada en el restaurante.

Postres espolvoreados en oro y Peta Zeta

“Tal y como dejan patente estas propuestas gastronómicas, que las apuestas de La Finca no discurran por los caminos de la cocina vanguardista no significa que el comensal no se encuentre con sensaciones distintas cuando se sienta a la mesa” señala Castellanos.

Otro claro ejemplo de esta filosofía es uno de los postres más exitosos de la carta, que incorpora detalles que el gusto sin duda no olvidará: helado de lavanda cubierto de un polvo dorado, acompañado de una pequeña flor que al morderla adquiere un efecto ‘eléctrico’. Para aumentar el efecto de este toque sorprendente, se le añade unos granos de ‘Peta Zeta’, un dulce infantil conocido por ‘explotar’ en la boca.