A pesar del periodo vacacional, los códigos maliciosos han aumentado en enero de 2009
El informe de enero sobre los programas maliciosos, publicitarios y potencialmente peligrosos, realizado por Kaspersky Lab a través del sistema de monitorización de amenazas globales Kaspersky Security Network (KSN), confirma las tendencias registradas en el último ranking de 2008. Las vulnerabilidades de los dispositivos móviles y la Web 2.0 son ya un objetivo claro de los códigos maliciosos, aunque este mes los ataques se han centrado en las aplicaciones de uso compartido de archivos.
Este método de propagación a través de las redes peer-to-peer y las descargas multimedia ha resultado ser altamente efectiva. La presencia simultánea en el ranking de tres downloaders no estándar confirma la difusión masiva de este tipo de troyanos, que aprovechan la actitud confiada que muestran los usuarios respecto a los archivos multimedia. También es muy significativa la propagación de troyanos que descargan un ejecutable disfrazado de códec durante la reproducción de un fichero multimedia y abren el acceso a una red donde los usuarios, sin ser conscientes de ello, descargan ficheros infectados y los transmiten a otros usuarios.
En cuanto a los virus, lo más relevante durante enero ha sido la proliferación de la familia de gusanos Kido, que aprovecha una vulnerabilidad crítica de Microsoft Windows. La actual epidemia y la aparición de representantes de esta familia en el Top 20 eran previsibles, dados su método de propagación, los destacados indicadores cuantitativos y dinámicos del gusano y el número de ordenadores potencialmente vulnerables a esta amenaza.
Respecto a la distribución porcentual de las amenazas por grandes grupos, se ha reanudado la tendencia descendente de los troyanos iniciada en septiembre: tras un breve periodo de estabilidad, el grupo ha perdido diez puntos porcentuales respecto a los últimos datos de 2008 en beneficio de los virus, la categoría más popular en la actualidad (50%). El malware también ha experimentado un ligero ascenso, del 10% al 15%.
En total, se ha detectado un total de 46.014 amenazas en el entorno in the wild durante el mes de enero, 7.800 más que en diciembre. El periodo vacacional, por tanto, no ha supuesto un descenso de la actividad de los hackers, sino todo lo contrario.
Por último, los datos relativos a los programas nocivos que infectan con mayor frecuencia los equipos muestran la gran actividad de los programas autorreproducibles y la aparición de una nueva gama de códigos maliciosos capaces de infectar archivos. Un recién llegado interesante es un gusano que se propaga a través de la red peer-to-peer DC++ y tiene la capacidad de descargar archivos maliciosos. Una vez instalado, el gusano realiza múltiples copias de sí mismo y las hace públicamente accesibles. Para garantizar su difusión, el ejecutable utiliza nombres de distintos programas de software muy conocidos. La actividad de este nuevo programa es una muestra más de las amenazas que pueden propagarse por las aplicaciones de uso compartido, especialmente por la confianza que los usuarios depositan en ellas.