La Real continúa con firmeza en su afán por demostrar el intento de compra del partido Sevilla Atlético-Málaga por parte de Lorenzo Sanz. En el seno del club blanquiazul consideran el caso como un "hecho de corrupción sin precedentes" y dejan claro que van a seguir hasta el final con todas las consecuencias. La mejor demostración de ello es que la Real va a elevar el tema a esferas más altas y presentará en las próximas horas sendas denuncias ante la UEFA y la justicia ordinaria.
La prueba que aporta el club donostiarra es una grabación, difundida por la Cadena Ser, en la que se reconoce con clarida a Lorenzo Sanz, padre de Fernando, presidente del Málaga CF, y expresidente del todopoderoso Real Madrid mientras negocia las primas con un agente FIFA, con la voz distorsionada, al Tenerife, por ganar a la Real Sociedad, y al Sevilla Atlético, por peder. El exdirigente madridista se niega a a aceptar las condiciones ante lo que el agente no tiene más remedio de suplicar con un intenso "estoy muerto"
En principio, no parece sencillo que el máximo organismo del fútbol europeo entre de lleno a valorar el asunto, ya que no suele ser demasiado amigo de meterse en conflictos de ámbito nacional. Eso sí, como considere punibles los hechos se habrá dado un paso de gigante, porque el Comité de Disciplina de la UEFA no tiene piedad con este tipo de conductas antirreglamentarias. Otro de los posibles escollos, en este sentido, podría ser la importante influencia de Ángel María Villar, que hasta el momento no parece demasiado interesado en que el asunto vaya a mayores.
El hecho de denunciarlo a la justicia ordinaria es más delicado, aunque se trate de una buena manera de meter presión. No son muchos los clubes que han desafiado al funcionamiento establecido por los tribunales deportivos, ya que si la RFEF se lo transmite a la FIFA (no lo ha hecho nunca) pueden ser duramente sancionados. El Deportivo de Lendoiro fue amenazado con ser excluido de todas las competiciones cuando denunció en los juzgados el cierre de Riazor.
Estos movimientos de la Real son una clara maniobra para que el caso cobre la máxima notoriedad posible. Dado que las grabaciones son indiscutibles, las pruebas son lo suficientemente nítidas como para que la Federación entre a juzgarlas y a castigarlas. El organismo federativo se encuentra ante la gran oportunidad de cortar de raíz los corruptos finales de los campeonatos de Segunda División, como ha intentado explotar Lorenzo Sanz.