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La contaminación del aire y el cambio climático: una amenaza para la salud respiratoria en auge

Madrid18 febrero 2025
Con el objetivo de proteger la salud pulmonar, los expertos de Cigna Healthcare analizan el impacto del cambio climático en la calidad del aire y ofrecen medidas para reducir sus efectos en el bienestar

La contaminación del aire se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud a nivel global. Su presencia, sobre todo en las ciudades y zonas industriales, impacta profundamente los pulmones y el sistema respiratorio, contribuyendo al desarrollo de enfermedades como el asma, la bronquitis crónica, el cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Esta situación se ve agravada por el cambio climático, que está alterando la estacionalidad de los virus respiratorios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que aproximadamente 7 millones de personas fallecen cada año de forma prematura a causa de la contaminación del aire. La exposición a partículas finas (PM2.5) -suspendidas en el aire provenientes de fuentes como el tráfico, la industria y los incendios- y al dióxido de nitrógeno (NO2) -un gas nocivo emitido principalmente por vehículos y fábricas-, está estrechamente vinculada a un aumento significativo de enfermedades pulmonares. La exposición prolongada a estos contaminantes es un factor de riesgo para el desarrollo de EPOC, agrava los síntomas del asma y eleva el riesgo de cáncer en las vías respiratorias. Esta situación se ve empeorada por el cambio climático, que está alterando los ciclos estacionales, lo que tiene un impacto directo en la propagación de virus respiratorios. En meses como enero y febrero, normalmente se esperan temperaturas muy frías; sin embargo, en muchas zonas de España, las temperaturas son inusualmente cálidas, rozando, incluso, los 20 grados. Si bien la asociación entre humedad e inviernos más cálidos y la incidencia de infecciones virales es inconsistente y varía según el tipo de virus, los datos epidemiológicos apuntan a que estos cambios pueden aumentar los casos de infecciones por virus respiratorio sincitial (VRS). También se ha visto que una alta variabilidad en las temperaturas durante la temporada invernal se asocia a una mayor incidencia de infecciones respiratorias.

Asimismo, fenómenos meteorológicos asociados al cambio climático, como lluvias intensas, inundaciones y vientos fuertes, movilizan partículas de polvo, esporas de moho y polvo, y otros contaminantes que permanecen en el aire, aumentando la exposición a estos agentes irritantes que pueden desencadenar o agravar enfermedades respiratorias.

La Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España, explica: "La contaminación del aire tiene efectos claros y graves sobre la salud. No solo aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias, sino que también puede afectar al sistema inmunológico. La exposición prolongada a contaminantes debilita nuestra capacidad para combatir infecciones, generando una mala función de nuestras células inmunitarias y debilitando la barrera epitelial de nuestro árbol respiratorio. Esto afecta en mayor medida a quienes ya padecen afecciones respiratorias, volviéndolos más susceptibles a infecciones graves y a complicaciones severas. Es fundamental aumentar la conciencia sobre estos riesgos y tomar medidas proactivas para reducir la exposición y cuidar de nuestra salud pulmonar."

Frente a estos desafíos, los expertos de Cigna Healthcare recomiendan las siguientes acciones para mitigar el impacto del cambio climático en la salud respiratoria: