Franquicias

La Botica de los Perfumes apuesta por el 'coaching' para mejorar la satisfacción de sus clientes

Madrid23 septiembre 2014
Esta empresa busca así ofrecer un aporte extra a la formación inicial impartida a sus asociados, afianzando los aspectos más importantes y necesarios en la gestión de la franquicia.

Los responsables de la enseña La Botica de los Perfumes, que cuenta con más de 120 tiendas en nuestro país, acaban de alcanzar un acuerdo con la consultoría Coaching y Franquicias, dedicada desarrollar el potencial de las personas, para ofrecer a sus franquiciados un programa de formación exclusivo. Mejorar la visión del negocio, las capacidades de comunicación y liderazgo, desarrollar la motivación y otros aspectos como perfeccionar la actitud frente al cliente o reafirmar la seguridad como empresario, son los puntos que tratarán las sesiones de colaboración que se desarrollarán en grupos.

Así los tres objetivos que se buscan con esta iniciativa son: mejorar los resultados económicos a través de la satisfacción del cliente, incentivar la pertenencia y vinculación hacia la marca, y mejorar la calidad de vida del franquiciado. Y es que desde La Botica de los Perfumes afirman su deseo de «demostrar nuestro apoyo incondicional a todos los franquiciados, ayudándoles a mejorar sus expectativas y resultados, y garantizando el éxito empresarial. Este aporte extra a la formación inicial impartida por la central afianza las materias más importantes y necesarias en la gestión de nuestra franquicia, enfocándose en obtener unos resultados superiores a los actuales».

Por su parte, desde la consultoría respaldan la relevancia del ‘coaching’ como elemento diferenciador para las empresas: «Hoy en día, la franquicia se presenta como una forma de negocio de las más solventes que existen, al reproducir una fórmula de éxito ya contrastada y, a la vez, aplicar un estilo de marca que llega con mayor intensidad al público objetivo, haciendo que las posibilidades de éxito en la venta sean mucho más probables que a través del sistema convencional de comercio. Pero este sistema no está exento de peculiaridades intrínsecas a la propia forma de concepción y desarrollo del negocio, al existir dos partes dentro de dicho sistema, que son el franquiciador y el franquiciado, vinculados y “condenados” a llevarse bien, a trabajar juntos bajo objetivos comunes, pero con puntos de vista diferentes».