Toda comunidad, todo pueblo es producto de una serie de hechos, de coincidencias, de características, que se reúnen en un determinado lugar. Es, pues, requisito imprescindible para conocerla, el desentrañar ese cúmulo de particularidades que, a través del tiempo, le ha legado la historia.
De ahí, que los apartados recogidos en esta obra aborden diferentes épocas de la historia de La Puebla del Río, desde su fundación (siglo XIII) hasta la actualidad, tratados con el rigor, la objetividad y el respecto imprescindible y necesario para conseguir transmitir aquellos aspectos de su pasado, con la intención de que las generaciones venideras sepan y conozcan la base en la que se asienta su propia personalidad individual, así como el tipo de sociedad en la que mueve: o sea, sus raíces. Y todo ello, conseguido a base del análisis de aquellos factores que más han contribuido a conformar la forma de ser, el estilo de vida, el comportamiento, en una palabra, la idiosincrasia de su gente. Algo muy simple, pero, a la vez interesante y necesario, si se quiere preservar su tesoro patrimonial.
Por otra parte, José González Arteaga -cigarrero comprometido- es consciente de los mitos e incógnitas que aún subsisten en su pueblo; de ahí el interés que ha puesto en intentar deshacer unos y aclarar otras, haciéndolo con una escritura directa, sencilla, natural, sin tecnicismos de ningún tipo, logrando así que el pueblo llano pueda leerlo, comprenderlo y, sobre todo, disfrutar con ello.
Para apoyar sus investigaciones y teorías, el autor ha tenido el acierto de insertar un impresionante material fotográfico que hace particularmente atractivo el trabajo.