La gamificación ha llegado a todos los ámbitos profesionales, incluido el de la salud. Aprender jugando no solo resulta más entretenido y divertido, sino que mejora los resultados, ayuda a fijar conceptos y mejora el compromiso. Por este motivo, resulta una herramienta muy valiosa para involucrar, tanto a jóvenes como a adultos, en actividades relacionadas con la salud de una manera diferente y atractiva.
Según el estudio Cigna 360-Vitality, el 44% de los españoles ha usado servicios de salud virtual y el 40% los recomendarían. Este estudio también muestra que las generaciones de menor edad, como la generación Z o los millennials, son más propensas a utilizar este tipo de servicios y a recomendarlos a otras personas. Por este motivo, las aplicaciones móviles, los juegos online y las plataformas interactivas se presentan como herramientas clave para promover hábitos saludables y llegar de una manera efectiva a la población. Y es que, al convertir el cuidado de la salud en una experiencia lúdica y motivadora, la gamificación aumenta significativamente la participación y el compromiso en la gestión de su bienestar.
Por su parte, en el sector de la salud, ya se está implementando la gamificación para acompañar a los pacientes en sus tratamientos y permitir un seguimiento cercano por parte de los profesionales. Entre las herramientas utilizadas se incluyen tecnologías inmersivas como el vídeo interactivo, la realidad virtual, la realidad aumentada, o las aplicaciones móviles. La utilización de estas herramientas no solo familiariza a los trabajadores de la salud con las nuevas tecnologías del sector, sino que también anima a los pacientes, convirtiendo actividades rutinarias en experiencias lúdicas y atractivas. Esta estrategia es eficaz porque aborda tanto aspectos cognitivos como emocionales, ya que mediante elementos de juego como desafíos, premios y recompensas, se fomenta la adherencia al tratamiento, observándose un mayor esfuerzo, concentración y progreso por parte de los pacientes. Además, permiten el monitoreo del estrés y las emociones del paciente, lo que resulta en una mayor voluntad y resistencia frente a la enfermedad.
"En un mundo dominado por la tecnología y el entretenimiento digital, es fundamental adaptarse a las preferencias y comportamientos de la población. La gamificación en salud nos permite hacer precisamente eso al ofrecer una experiencia de aprendizaje divertida y envolvente. Y es que, al convertir el cuidado de la salud en una experiencia amena, es posible inspirar y capacitar a la sociedad para que tome decisiones más saludables y conscientes a largo plazo, fomentando comportamientos saludables y trabajando para trazar el camino hacia un futuro más consciente para todos. Además, gracias a la aplicación de la gamificación en salud, los pacientes encuentran en sí mismos la confianza necesaria para superar los desafíos del juego, lo que les ofrece una recompensa a su esfuerzo y los impulsa a alcanzar sus objetivos terapéuticos", así como indica Elena Luengo, directora de Innovación de Cigna Healthcare España.
Así, a medida que la gamificación en salud continúa ganando popularidad, es fundamental crear herramientas efectivas para promover la salud y el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Desde Cigna Healthcare, como expertos en salud, analizan los beneficios de utilizar la gamificación para transmitir conceptos relacionados con la salud: