El poemario está dedicado a los inmigrantes que arriban a las costas españolas, arriesgando sus vidas, en pos de un sueño. Veintiun poemas que navegan en una patera hacia la tierra prometida, la Ítaca de los Ulises del siglo veinte y veintuno. Una desesperada odisea que en muchos de los casos acaba en el naufragio, la muerte, y con suerte, la deportación de los temerarios que hacen la travesía.
Todas esas dificultades son descritas por el poeta a través de sus versos. Con ellos Salvador rinde homenaje a todos los desaparecidos, a todos los olvidados, a todos los marginados de este mundo.