Estas
alergias, que pueden ser respiratorias, cutáneas, gastrointestinales o sistémicas suelen estar producidas por la proteína de la leche de la vaca, los cacahuetes y otros frutos secos, la fruta, los huevos y las legumbres. En este sentido,
las intolerancias más habituales son a la lactosa y al gluten, según explica la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN). Según la misma,
uno de cada dos españoles será alérgico a algún alimento en los próximos veinte años.
Con todo, no se debe confundir la alergia alimentaria, que es una forma de intolerancia a un alimento o a uno de sus componentes que activa el sistema inmunológico, con la intolerancia que no afecta al sistema inmunológico.