Mascotas

CIM Formación y la leishmaniasis:una enfermedad común pero desconocida

Barcelona21 enero 2015
Desde CIM Formación quieren hablarnos de una una enfermedad muy común pero muy desconocida: la leishmaniasis.
Autor/copyright: CIM Formación

La leishmaniasis (o leishmaniosis) canina es una enfermedad producida por protozoos del género Leishmania, que se presenta en Europa, principalmente en la cuenca mediterránea, de forma endémica con bajas tasas de prevalencia humana. Se estima que aproximadamente en España, el 7% de la población canina está infectada, aunque existen regiones donde llega hasta un 35%.

Estos datos confirman que, actualmente, es una enfermedad de la que debemos proteger a nuestros perros, dado que se extiende cada vez más. Los motivos son varios, siendo uno de los más importantes el aumento de la distribución de los mosquitos (aunque realmente son moscas) que actúan como vectores transmisores (Phlebotomus perniciosus y Phlebotomus ariasi, que inoculan el protozoo al perro tras haberse alimentado de otro animal infectado) debido al cambio climático global.

Los expecialistas de CIM Formación creen que, para entender la enfermedad es necesario hacer un resumen del ciclo biológico del protozoo que lo transmite:

Para evitar la enfermedad, podemos usar pipetas, collares, insecticidas, etc. que nos podrá recomendar nuestro veterinario, pero no estaría de más conocer al vector de transmisión (el insecto que inocula la enfermedad) para saber dónde y cuándo aparece. Los flebotomos son frecuentes entre los meses de Junio y Septiembre (pero dependiendo de la zona, así que englobaremos de marzo a diciembre en las más cálidas), con máxima actividad entre el atardecer y el amanecer, picando durante la noche para regresar a su nido a realizar la puesta, así que serán los momentos en los que estaremos más alerta. Para su desarrollo necesitan unas temperaturas moderadas, altitud máxima de 1000 m sobre el nivel del mar, poca luz, alta humedad relativa y alto contenido de materia orgánica, así que viven en huecos de muros, leñeras, jardines, alcantarillas, cuevas, madrigueras, establos y corrales. Las medidas estructurales que podemos tomar para dificultarle la llegada a nuestro animal serán por ejemplo mallas mosquiteras con trama adecuada, tostadores eléctricos de insectos, eliminar acúmulos de basuras, restos de vegetación, mantillos, tapar agujeros y oquedades en muros, entre otras.

Desde CIM aseguran que actualmente existe una vacuna que previene la leishmaniosis canina, que puede administrarse a partir de los seis meses de edad. El programa completo de vacunación consiste en tres dosis administradas a intervalos de tres semanas y proporciona una defensa interna prolongada contra la enfermedad. Solo se necesitan revacunaciones anuales para mantener la protección inmunitaria del perro.

Recordad mantener a vuestro perro protegido de esta enfermedad ya endémica en España para evitar seguir sumando incidencia y mortandad.