Desde el origen de la quiropráctica, esta profesión se centra específicamente sobre la región neuro-músculo-esquelético, que son, básicamente, los problemas en la articulación, sean tendones, músculos, ligamentos, discos intervertebrales, etc.
Si sufres de cualquier problema de este tipo, un quiropráctico es el profesional ideal para ayudarte.
Para CIM, el quiropráctico a través de sus manos hacer análisis exhaustivo del cuerpo, identificando posibles problemas, como lesiones y limitaciones o restricciones de movimiento.
Como vimos en el artículo La quiropraxia: Una terapia manual “Made in USA”, identificado algún desequilibrio, el quiropráctico trabaja esa región, en busca de alivio y en consecuencia, la mejora de la lesión, generando así el bienestar del cliente. Este abordaje incluye en algunos casos la manipulación o ajuste de las articulaciones.
¿Cuándo acudir a un quiropráctico?
Desde CIM Formación recomiendan centrarse siempre en la prevención de lesiones y dolencias. Normalmente, solo buscamos ayuda cuando sentimos dolor. De hecho, cuando sentimos bastante dolor, no poco dolor. Por tanto es importante hablar siempre de la prevención, para las personas que buscan ayuda antes de que aparezca un problema o empeore el que tienen.
Puedes acudir a un quiropráctico si estás experimentando cualquiera de estos problemas:
Dolor de espalda
Dolor de cabeza y migraña
Dolor en el cuello
Dolor en el hombro
Dolor en los brazos
Dolor en la pelvis
Codo de tenista
Dolor en la cadera
En CIM Grupo de Formación tienen claro que muchas personas buscan cuidados quiroprácticos para aliviar el dolor de espalda, problemas respiratorios, dolores menstruales, etc. La quiropraxia sirve también para tratar diversas áreas de nuestro cuerpo, por medio de técnicas aplicadas con las manos, sin procedimientos quirúrgicos ni medicamentos, buscando aliviar el dolor de la persona y recuperar su estado natural de salud.