Viaje

Cigna explica qué es y cómo prevenir el síndrome de la clase turista

Madrid16 abril 2019
La trombosis venosa profunda afecta a una de cada 1.000 personas, aunque en trayectos de más de cuatro horas la incidencia se multiplica por tres. La falta de movilidad y el reducido espacio entre asientos en los medios de transporte de larga distancia son los principales causantes de este problema

La reciente inauguración del vuelo que conecta Singapur con Nueva York en 18 horas y 45 minutos, y sin escalas, ha reabierto el debate sobre el conocido síndrome de la clase turista. Esta patología, que en términos médicos se denomina trombosis venosa profunda, afecta a una de cada 1.000 personas, especialmente en trayectos de más de cuatro horas, y el riesgo de sufrirla aumenta exponencialmente a medida que se suman horas de viaje, según apunta la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH).

Los periodos prolongados de falta de movilidad, unidos al reducido espacio entre asientos en los medios de transporte de larga distancia, como los aviones, los autobuses o los trenes, son los principales causantes de este problema. Se trata de una afección en la que se forma un coágulo sanguíneo o trombo en una vena, pudiendo desembocar en una embolia pulmonar.

Según indica la Fundación Española del Corazón, el síndrome de la clase turista es poco habitual en personas que no padecen factores de riesgo, no llegando al 1% de prevalencia. Sin embargo, el riesgo de padecerlo aumenta hasta un 4% o un 5% en aquellas que sufren patologías como sobrepeso, hipertensión o antecedentes cardiacos, consumen medicamentos como estrógenos o anticonceptivos orales, presentan una edad avanzada, padecen de enfermedades de coagulación, han sido operados recientemente, consumen alcohol y tabaco, están en periodo de embarazo o postparto, etc.

Tal y como señala la Dra. Marta López Tomás, E-Health Medical Manager de Cigna España, "la mejor forma de prevenir el síndrome de la clase turista es tomar las precauciones oportunas. Hidratarse antes y durante el viaje, levantarse del asiento cada dos horas o evitar cruzar las piernas durante un periodo prolongado de tiempo son algunas de las claves para no exponerse a este riesgo. En caso de detectar alguno de los síntomas, es conveniente consultar con un profesional de la salud. No obstante, si se tiene alto riesgo de sufrir trombos, lo mejor es acudir al médico previamente para valorar la necesidad de consumir algún medicamento especial para evitar coágulos".

¿Cómo reconocer los síntomas de la trombosis venosa profunda?
Los síntomas de esta patología aparecen habitualmente durante el trayecto, aunque en algunos casos pueden aparecer posteriormente, e incluso días después. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor en la parte alta de la pantorrilla o muslo, hinchazón o aumento de la temperatura corporal, aunque también pueden manifestarse síntomas generales de fiebre, aceleración del pulso o dolor de pecho. Además, las personas que han sufrido en alguna ocasión esta problemática son más propensas a volver a padecerla.

Para prevenir el riesgo de sufrir el síndrome de la clase turista, los expertos de Cigna recomiendan: