Las apariencias engañan. Y más en redes sociales: bots, trolls, cuentas falsas, perfiles anónimos… Internet está plagado de usuarios anónimos a los que no siempre resulta sencillo detectar en redes sociales y desde Qustodio, la plataforma líder en seguridad digital para las familias, advierten del peligro y riesgo que puede conllevar para los menores de edad.
De hecho, tanto Facebook como Twitter reconocen que sufren este problema y ambas plataformas aseguran que un 5% de sus usuarios activos mensuales son cuentas potencialmente falsas. En el caso de Facebook, equivale a 146 millones de perfiles potencialmente ‘fake’, por los 12 millones de Twitter.
Se trata de una realidad de difícil control que también se encuentra extendida por otras herramientas como TikTok o Instagram y que pone en riesgo la seguridad de los menores en Internet. El año pasado, los niños españoles pasaron de media casi 67.000 minutos al año en las principales redes sociales, según el Informe ‘Del cambio a la adaptación: viviendo y aprendiendo en un mundo digital’, llevado a cabo por Qustodio. O lo que es lo mismo, más de tres horas al día navegando por redes sociales en la que los menores pueden llegar a sufrir delitos digitales.
De hecho, en España 1 de cada 10 menores asegura que ha recibido propuestas sexuales de adultos por internet, según un estudio de Unicef. En la misma línea, la Fundación FAD Juventud señala que desde el estallido del COVID los casos de grooming, engaño pederasta en el que adultos se hacen pasar por jóvenes para ganarse la amistad de menores y solicitarles contenido sexual, han aumentado un 63%. Además, un informe de la ONG Plan Internacional apunta que un 60% de las niñas y adolescentes ha sufrido ciberacoso en algún momento.
¿Cómo detectar los perfiles falsos en redes sociales?
Los delitos digitales no son una realidad ajena a los menores de edad, por tanto, desde Qustodio señalan las siguientes claves para reconocer las cuentas ‘fakes’ y evitar así el contacto con ellas:
Eduardo Cruz, CEO de Qustodio, señala que "las amistades online de los menores de edad pueden resultar muy peligrosas. Los usuarios que pasan más tiempo navegando en redes sociales son más proclives a sufrir delitos digitales. Una buena educación digital y una dieta equilibrada entre la vida online y offline suelen ser las mejores precauciones para que los menores no sufran estas infracciones".