Esta situación supone un paso atrás más para los talleres que se tienen que encargar de enviar estos vehículos abandonados a los desguaces y por supuesto sin cobrar la reparación previa que habían realizado al propio vehículo. Según los datos, durante 2011 esta situación ha supuesto unas pérdidas por valor de 2 millones de euros a los talleres.
La comunidad andaluza es la primera de la lista en cuanto a vehículos abandonados en talleres con un total de 264 durante 2011. Le siguen la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana que registraron 200 abandonos cada una. Entre las comunidades que menos coches abandonados han registrado en sus talleres se encuentran Murcia, La Rioja o Asturias.
Desde la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor se ha relacionado esta situación con el envejecimiento del parque automovilístico del país. Las ventas de vehículos nuevos han caído casi un 50 por ciento y la demanda de vehículos con más de 10 años de antigüedad ha crecido cerca de un 12 por ciento.
Artículo publicado en REPSOL Motor