Medicina

Arkopharma cumple 20 años: El éxito de las plantas medicinales

Madrid22 mayo 2008
Las plantas y otras sustancias naturales han sido siempre conocidas por sus propiedades nutritivas pero también por sus virtudes curativas. El primer texto escrito sobre fitoterapia data del año 3.000 a.C. y apareció escrito en la civilización Sumeria

Durante miles de años, la fitoterapia y medicina eran lo mismo Sin embargo, a finales del siglo XIX, con la llegada de la “medicina científica” ó química y el descubrimiento de los medicamentos de síntesis se puso en duda su eficacia.

Pero los efectos secundarios de dichos medicamentos hicieron volver la vista atrás y reconsiderar la fitoterapia por su acción tan suave como eficaz. El desarrollo tecnológico y la investigación científica han sido claves para su evolución.

De la planta a la cápsula

Tradicionalmente las plantas se han consumido en infusión, sin embargo era necesario crear una forma de administración que garantizase una higiene perfecta y una eficacia constante que pudiese ser medida con mayor exactitud y que, a la vez, facilitase su consumo: las cápsulas de plantas medicinales.

En 1982 los Laboratorios Arkopharma lanzan al mercado las Arkocápsulas, su gama de productos más emblemática que actualmente se vende en todo el mundo.

¿Cómo es su proceso?

Arkopharma ha sabido innovar utilizando desde el año 1985 un procedimiento original de fabricación aplicado a la fitoterapia: la criomolienda.

Esta técnica, patentada por Arkopharma, fue utilizada por primera vez en 1985 y consiste en pulverizar la parte activa de la planta seca, previa congelación a –196ºC en nitrógeno líquido. De esta manera se obtiene un polvo homogéneo que permite conseguir una actividad óptima y constante: el polvo criomolido. Su ventaja respecto a la molienda clásica radica en que el frío evita el deterioro de las vitaminas, enzimas, sustancias volátiles y numerosos principios activos termosensibles. La fina granulometría del polvo criomolido permite, además, una mayor liberación de las sustancias activas, proporcionando un efecto rápido y duradero.

Reconocimiento de las Autoridades Sanitarias

Un año después, en 1986, el Ministerio de Sanidad francés de la fitoterapia como una medicina y la puesta en práctica de un procedimiento de registro de medicamentos de plantas medicinales. Un punto de partida que luego tuvo su continuación en el resto de países europeos.

Los Laboratorios Arkopharma

Cuando, en 1980, el Dr. Rombi fundó los Laboratorios Arkopharma con dos objetivos: permitir que las personas se beneficiaran de la fitoterapia con toda la seguridad y la eficacia utilizando las últimas tecnologías y conseguir que su uso se extendiera al mayor número de pacientes posibles.

Su pasión por las plantas, le llevó a abandonar los Laboratorios veterinarios Virbac, también fundados por él, para poner todo su empeño en el proyecto de los Laboratorios Arkopharma a los qure ha convertido en el líder mundial de la fitoterapia.

« Desde siempre, me han fascinado la naturaleza y sus misterios, llegando a producir en mí una verdadera pasión.

Esta pasión me ha llevado a dedicar una buena parte de mi vida a la fitoterapia, consagrándome a la investigación, la comprensión y al conocimiento de las extraordinarias virtudes terapéuticas que encierran las plantas »

Su labor de investigación y su constante trabajo han sido las claves para que este laboratorio siga siendo hoy referencia en innovación y tecnología. Fruto de estas inquietudes son las Arkocápsulas; las primeras cápsulas de plantas medicinales.

Fiel a sus creencias de que la mayoría de los problemas de salud son debidos a una deficiente alimentación propone que las plantas medicinales y los productos naturales pueden prevenir y curar la mayor parte de los problemas de salud más frecuentes.

Primera gama, primer éxito

La gama Arkocápsulas fue el primer producto lanzado en Francia por los Laboratorios Arkopharma en 1982 y en España en 1988, hace ahora 20 años.

Su éxito fue inmediato, una verdadera revolución en el tradicional mundo de la fitoterapia. Este concepto enseguida sedujo a los consumidores. Su crecimiento en estos años ha sido muy importante y ha estado ligado, sin duda, a un desarrollo tecnológico y científico de la fitoterapia que han propiciado una cada vez mayor aceptación entre el público en general.

“Una cápsula, una planta “

Su concepto de base, “una planta, una cápsula” ha sido una de las claves de su éxito.

El Dr Rombi supo hacer evolucionar la fitoterapia desde las formas tradicionales de consumo, la infusión y decocción, adaptándola a la vida moderna. Partiendo del polvo criomolido de la planta, las Arkocápsulas ofrecieron a los consumidores todas las ventajas de una forma farmacéutica moderna.

Esta nueva forma de administración ofrece comodidad, higiene, calidad, seguridad y una eficacia constante que puede ser medida con exactitud.

En 1996 empieza a plicar otra técnica totalmente innovadora: la extracción por CO2 supercrítico. Este proceso de última tecnología permite obtener extractos de elevada pureza. Por una parte, no utiliza solventes por lo que nunca quedan restos y, por otra, es un proceso natural que no altera los principios activos contenidos en las plantas.

Una de cada tres personas las consume

Este auge ha sido propiciado por varios motivos: baja incidencia de efectos secundarios, controles sanitarios garantizados por su registro de especialidad farmacéutica y su dispensación en farmacia. Pronto la fitoterapia ha encontrado un hueco en el tratamiento sintomático de enfermedades menores y de enfermedades crónicas que permiten al paciente mejorar su esperanza y calidad de vida o la posibilidad de paliar y prevenir carencias nutricionales.

A dichos factores se une otro de no menos importancia como la cada vez mayor investigación científica que demuestra la eficacia de las plantas medicinales y la aleja de la antigua imagen más unida a la tradición que a la eficacia.

Así, según datos del último estudio de INFITO (Centro de Investigación de Fitoterapia) casi uno de cada tres españoles (el 32,8 %) consume habitualmente preparados de plantas medicinales con fines terapéuticos. En este sentido hay que insistir en que la farmacia es el canal natural en el que deben encontrarse las plantas que, como cualquier otro medicamento, reúnen las garantías de calidad, seguridad y eficacia. Además, el consejo del farmacéutico, profesional sanitario mejor formado en fitoterapia, es un valor añadido en la dispensación de una planta medicinal.