Siendo objetivos la respuesta es simple. Y es que sobre la primera se tendrá más información (acerca de su trayectoria profesional y reputación) y, por tanto, mayor fiabilidad. Además, la agencia tiene unos servicios más completos y específicos que un traductor jurado que trabaja por cuenta propia.
Pero… Exactamente, ¿Qué es una traducción jurada? Una traducción jurada es la certificación de un documento que ha sido traducido de forma oficial y, por tanto, es válido para ser usado legalmente.
Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre un traductor jurado frente a otros traductores? La principal diferencia entre ambos es que el traductor jurado ha aprobado previamente el examen oficial para ejercer de ello y está registrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Esto les autoriza a firmar y avalar que el documento que se traduce tiene a posteriori validez legal. La persona encargada de la traducción jurada debe llevar consigo un sello que junto con su firma garantizan la validez del texto traducido.
¿En qué hay que fijarse para escoger una agencia de traducción jurada según Albor?
En definitiva, una agencia de traducción jurada debe tener popularidad y experiencia, confiabilidad y respeto. Todos los clientes de la agencia Albor reconocen estas características en sus trabajos. Y por eso, es que los eligen sobre las demás empresas de traducción jurada.