La Navidad es para celebrar, compartir, estar con la familia y también para comer, pero siempre sin descuidar la salud. Las fiestas navideñas no solo modifican la dieta en las comidas y las cenas de los días más señalados, sino que también se incrementa el consumo de productos ricos en grasas y azúcares. Esta circunstancia, unida a la ausencia de ejercicio físico por falta de tiempo, pueden echar a perder todo lo conseguido durante el año. Por ello, y para evitar que estas fechas supongan un trampolín directo al incremento de peso, Susan Bowerman especialista en nutrición y dietética y directora del área de formación en nutrición de Herbalife Nutrition, ofrece una serie de consejos para no caer en los excesos y perder los buenos hábitos a causa de las comilonas de la Navidad.
El hecho de mantener una buena alimentación no significa tener que renunciar a las celebraciones y a caer en alguna tentación navideña de vez en cuando. Para ello, es muy recomendable intentar controlar la situación, limitar los excesos y pensar en alguna estrategia o truco que permita mantener unas pautas de alimentación equilibrada y no acabar las fiestas con un lastre sobre el peso o lo que es peor, sobre la salud.
"Comer sano durante las vacaciones no tiene por qué ser una carga. Se pueden establecer objetivos de nutrición como un desafío personal o hacerlo divertido para tus amigos y familiares. Solo requiere práctica, diligencia, un poco de creatividad e incorporar a la dieta un aliado fundamental: la proteína", comenta Susan Bowerman.
Receta para un menú navideño saludable
Por lo general, las comidas y cenas navideñas que se degustan esos días están repletas de calorías y, por el contrario, cuentan con un bajo contenido en nutrientes y vitaminas. Los menús suelen ser más elaborados que los que se toman a diario, lo que implica que, a menudo, incluyen salsas e ingredientes ricos en grasas y azúcares. Además, se completan con dulces y postres y aperitivos previos, todo ello acompañado de una mayor ingesta de alcohol.
Por todo esto, ¿se puede disfrutar de las celebraciones navideñas comiendo de manera saludable? La respuesta es sí y Bowerman da las principales claves.
Y por regla general no hay que olvidarse de continuar (o comenzar) con una rutina de ejercicios: que ayudará a sentirse mejor y a tener mejor aspecto durante las vacaciones.
Contra las tentaciones navideñas, proteína
Durante las navidades, las tentaciones aumentan, sobre todo en opciones altas en grasas saturadas y azúcares. Los turrones, polvorones y el alcohol son los snacks preferidos en estas fechas por lo que hay que controlar las cantidades que se consumen, por su gran aporte calórico y poco interés nutricional.
Una forma de resistir las tentaciones poco saludables de la época es incorporar más proteínas en cada comida y reducir los carbohidratos refinados y las grasas. Aunque el papel fundamental de las proteínas es construir y mantener la masa muscular, también contribuye a alargar la sensación de saciedad, evitando así el dañino "picoteo" entre horas y las calorías vacías. Susan Bowerman recomienda algunas formas de intercalar proteínas mientras se navega por los exquisitos caprichos navideños:
"Con estos pequeños gestos y siendo conscientes de su importancia, conseguiremos interiorizar poco a poco aquellos hábitos de vida saludable, para que pasen a formar parte de nuestra rutina cotidiana y dejen al fin de repetirse como propósitos de Año Nuevo cada doce meses", concluye Susan Bowerman.