Este plan de actuación se ha creado de forma conjunta entre la empresa de limpieza municipal y la Policía Local, de forma que la empresa de limpieza pondrá a disposición de la policía un análisis las zonas más afectadas por este problema para que la policía pueda sancionar a los dueños poco cívicos.
Durante los últimos onces días ya se han interpuesto más de once denuncias a diferentes responsables de perros que no han recogido las deposiciones del animal. Además, Lipasam ha realizado 1.307 actuaciones preventivas en las que informaban a los dueños de los animales de que están obligados a recoger el excremento del suelo y también, han realizado una campaña informativa sobre la importancia de la recogida de los excrementos caninos, sus efectos y la sanción que podrían recibir de no hacerlo.
Así, el Ayuntamiento de Sevilla ha colocado 400 placas de advertencia en todos los barrios para disuadir a los dueños de los canes de dejar sus desperdicios. Incluso, gracias a estas placas, se reconocen las diversas "zonas negras" de la ciudad, siendo el casco antiguo una de las más afectadas por este problema.