Photography

Las imágenes de "Fronteras de agua" comienzan su periplo en las Azores

Tenerife10 December 2008
La exposición se exhibirá en varios puntos del archipiélago a lo largo de 2009

Este jueves 11 de diciembre se inaugurará en la localidad Angra do Heroismo, en Azores, la exposición fotográfica colectiva Fronteras de agua. Los autores de las imágenes, que se exhibirán hasta finales de año, son Tarek Ode, Carlos Schwartz, Pepe Vera, Poldo Cebrián y Juan Carlos Batista. Se trata de una muestra impulsada por el Centro de Fotografía Isla de Tenerife y en la que colaboran Canarias Crea y la Dirección Regional de Cultura del Gobierno Autónomo de Azores.

 
El acto inaugural [20:00; Palácio dos Capita?hes Generais, Quinta-Feira], titulado Na Macaronésia, percursos de fotografia, contará con la presencia de algunos de los fotógrafos y comenzará con una charla sobre la cooperación interregional de Rafael Bercelos, coordinador de Estrutura de Missa?h?ho do Arquivo de Imagen dos Açores. Tras él intervendrá Antonio Vela de La Torre, director del Centro de Fotografía Isla de Tenerife, que disertará sobre la creación fotográfica en Canarias. La ceremonia se clausurará con una proyección de imágenes de los cinco artistas de la exposición y tras la que habrá un debate con la participación en vivo de Juan Carlos Batista, Tarek Ode, Carlos Schwartz y Pepe Vera.
 
Esta iniciativa obedece a la intención de fortalecer y afirmar lazos culturales entre los dos archipiélagos y profundizar en los ya establecidos desde hace varios años, a través de la fotografía, especialmente, mediante los proyectos MEDIAT I y II y CINEMEDIA. El título de la muestra, Fronteras de agua, es una alusión al mar como principal elemento común de los archipiélagos de las Azores y Canarias. Acercarse por medio de la fotografía a ese elemento, supone enfrentarse a un espacio de límites cada vez más difusos. Las imágenes realizadas por los artistas, cada uno desde su óptica, ofrecen realidades diferenciadas de un sujeto íntimo y cotidiano, pero siempre cambiante. El mar que aísla, también abre, en ocasiones, una puerta invitando a recorrer esa gran explanada sin caminos y sin huellas, que a pesar de todo, nos permite alcanzar otras orillas más allá del horizonte.