La dieta mediterránea ha sido nombrada por la UNESCO patrimonio de la humanidad. Se llama dieta mediterránea a la alimentación tradicional de los países bañados por el mar mediterráneo, profundamente asentada en España, Italia, Grecia o Francia.
Basándose en varios estudios nutricionales en Grecia donde se detectó una incidencia de arteriosclerosis, enfermedades cardiovasculares y enfermedades degenerativas bastante inferior a la media y una mayor esperanza de vida, a partir de 1958 se realizó un extenso estudio epidemiológico dirigido por Ancel Keys, para investigar los hábitos dietéticos de diferentes países. Los resultados del estudio mostraron una clara relación entre las características de la dieta mediterránea y la salud y calidad de vida de su población, superior a la media.
Recientemente además un estudio de la Asociación Americana de Neurología revelaba que estos alimentos protegen las áreas del cerebro relacionadas con la memoria y el pensamiento, reduce el riesgo de padecer infarto cerebral y según la prestigiosa British Medical Journal en 2008, nos protege de la mayoría de enfermedades crónicas, incluyendo el cáncer, la enfermedad de Alzheimer, cardiopatías y el mal de Parkinson. Y en éste caso sí se han comprobado científicamente sus efectos.
La dieta mediterránea conocida por sus beneficios para la salud es la forma más saludable para luchar contra la obesidad y mantener controlado el colesterol, cualquier dieta hipocalórica supervisada y personalizada que se base en ella, no solo será una dieta muy eficaz y deliciosa, si no también una garantía de salud. Exige que tu dieta sea una dieta mediterránea para adelgazar. Para ello deberá basarse principalmente en los cereales, el aceite de oliva, hortalizas, frutas, frutos secos, pescado azul, y las aves de corral. Una dieta mediterránea para adelgazar es una dieta muy baja en grasas saturadas, alta en grasas beneficiosas y rica en fibra y antioxidantes entre otras características.