Nutrition

La presión social aumenta la búsqueda de soluciones rápidas para perder peso en verano

Madrid22 August 2024
Los expertos de Cigna Healthcare recomiendan cambiar el enfoque de las dietas estrictas hacia la creación de hábitos saludables sostenibles, planificar las comidas, moverse regularmente, practicar el mindful eating y centrarse en la salud y no en la báscula

En agosto, con el calor y las vacaciones que todavía muchos siguen disfrutando, hay personas que sienten con mayor intensidad la presión social por alcanzar un ideal de cuerpo delgado. Este deseo por cumplir con los estándares estéticos impuestos por la sociedad hace que se busquen formas rápidas para perder peso, recurriendo a dietas extremas y restrictivas. Sin embargo, aunque estas prácticas pueden ofrecer una pérdida de peso inicial, son insostenibles a largo plazo y pueden provocar problemas de salud, como deficiencias nutricionales, pérdida de masa muscular, fatiga e irritabilidad. Además, suelen generar un efecto rebote, en el que, además de recuperarse el peso, tiene consecuencias negativas para la salud física y mental.

Actualmente, esta situación está provocando que muchas personas con sobrepeso u obesidad sientan una gran carga emocional por intentar cumplir con estándares corporales inalcanzables, llevándoles a seguir dietas milagro. El problema es que esta presión social por la delgadez, no solo afecta a la autoestima y la salud mental de quienes la padecen, sino que perpetúa una visión distorsionada de lo que significa estar saludable. Este escenario es especialmente preocupante teniendo en cuenta que el 53,6% de la población adulta en España tiene exceso de peso, teniendo un 16% obesidad y un 37,6% sobrepeso, tal y como señala la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), una cifra que aumenta cada año debido, en gran parte, a estilos de vida sedentarios y a una alimentación poco equilibrada. De hecho, el 36% de los españoles no hace actividad física y el 53% no come verduras diariamente, según datos del Ministerio de Sanidad.

En este contexto, en el que la obesidad se considera la epidemia del siglo XXI, han surgido nuevos medicamentos destinados a la pérdida de peso, que prometen resultados efectivos y rápidos. Si bien estos fármacos pueden ser beneficiosos en ciertos casos y siempre bajo estricta supervisión médica, no representan una solución mágica ni reemplazan la necesidad de adoptar hábitos de vida saludables. Depender exclusivamente de estos medicamentos, sin abordar las causas subyacentes de la obesidad o el sobrepeso, como una alimentación desequilibrada y el sedentarismo, puede perpetuar un ciclo de frustración y dependencia.

"Es crucial entender que el enfoque para conseguir y mantener un peso saludable no debe estar en las dietas rápidas o a corto plazo, sino en la instauración de hábitos saludables y sostenibles de alimentación y estilo de vida. En lugar de someterse a las presiones estacionales o a las promesas de soluciones rápidas, hay que promover una relación sana con la comida y el cuerpo. Adoptar una dieta equilibrada, rica en nutrientes y adaptada a las necesidades individuales, junto con la incorporación regular de actividad física, es la clave para mantener una salud óptima a largo plazo. Esto no solo contribuye a un peso saludable, sino que también mejora la salud mental y la calidad de vida en general. La verdadera salud se logra a través de la constancia, entendiendo que cada cuerpo es diferente y que el bienestar no se mide únicamente por un número en la báscula", subraya la Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España.

Con el objetivo de instaurar hábitos saludables de manera sostenible y efectiva, los expertos de Cigna Healthcare recomiendan seguir las siguientes estrategias: