El bajo rendimiento de la economía ha determinado el descenso de la inversión en inmuebles terciarios en España durante 2011, que incorporó una reducción del 41% anual, según los datos de la consultora BNP Paribas Real Estate. A lo largo del pasado ejercicio, se fue observando cómo los inversores inmobiliarios incrementaban su aversión al riesgo conforme empeoraban los indicadores sobre consumo y producción.
Artículo publicado en ASPRIMA