Con la proximidad de las celebraciones navideñas, aumenta de forma notable la demanda de tratamientos y cirugías faciales destinados a mejorar el aspecto del rostro antes de los encuentros sociales propios de estas fechas. Entre las opciones más solicitadas, el lifting deep plane o lifting facial de plano profundo ha experimentado un crecimiento sostenido estos últimos meses por su capacidad para ofrecer resultados naturales y duraderos, que respetan la identidad de cada paciente.
La razón es que, mientras que un lifting tradicional se trabaja en un plano más superficial, llegando a generar el temido aspecto "tirado" o poco natural si no se realiza con precisión, el deep plane trabaja por debajo de la musculatura y del sistema músculo-aponeurótico superficial (SMAS), movilizando ligamentos faciales y compartimentos grasos que han descendido con el paso del tiempo. Así, el resultado es un rejuvenecimiento más integral del tercio medio e inferior de la cara y el cuello, con un contorno mandibular definido, mejillas reposicionadas y un cuello más firme.
"Los pacientes que nos llegan en estas fechas ya no quieren parecer operados, quieren que el rostro se vea descansado, fresco y coherente con su edad y estilo de vida. Durante años, se intentó compensar la flacidez con más y más rellenos y, hoy, sabemos que, a partir de cierto punto, esto engorda el rostro y distorsiona la anatomía…", indica la Dra. Silvia Rosón, especialista en Cirugía Maxilofacial y Cirugía Estética Facial. Así, "El deep plane ha ganado popularidad precisamente porque permite rejuvenecer sin cambiar los rasgos ni crear tensiones artificiales, corrigiendo el problema desde el origen: la caída de los tejidos profundos. Es una técnica exigente, pero el incremento de su demanda en pacientes cada vez más jóvenes refleja un cambio claro en la forma de abordar el envejecimiento facial. Todo indica que será una de las tendencias quirúrgicas más relevantes de 2026", añade.
A partir de esta evolución, la especialista identifica una serie de factores que explican por qué el lifting deep plane no solo atraviesa un auge sostenido, sino que se consolida como uno de los procedimientos de rejuvenecimiento facial que marcarán el próximo año:
¿Es el deep plane para todo el mundo?
El deep plane es una técnica muy efectiva cuando está bien indicada, pero no es la opción adecuada para todos los pacientes. En algunos casos, un minilifting, la combinación con medicina estética avanzada o tratamientos menos invasivos pueden ajustarse mejor a la anatomía, la edad o las expectativas de cada persona. Así, el tratarse de un procedimiento quirúrgico avanzado, requiere un especialista con formación específica y experiencia contrastada en cirugía facial.
"En mi práctica, el proceso siempre comienza con una evaluación detallada del rostro, analizando proporciones, soporte óseo, calidad de la piel y el historial de tratamientos previos", explica la Dra. Silvia Rosón. "A partir de ahí diseñamos un plan integral y personalizado, que puede incluir deep plane u otras técnicas complementarias (trabajo en cuello, blefaroplastia o tratamientos de medicina estética complementaria), siempre buscando un resultado coherente y natural. En estas semanas, en las que muchos pacientes aprovechan la cercanía de las fiestas para planificar sus tratamientos con más detenimiento, este enfoque permite valorar con precisión qué técnica encaja realmente con cada caso", concluye.