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La deficiencia de vitamina D también puede persistir en verano y afectar a los procesos biológicos e incluso al estado de ánimo

Madrid01 September 2025
Adoptar una exposición solar segura y moderada, cuidar la alimentación y valorar la suplementación bajo supervisión médica son algunas de las claves que plantean los expertos de Cigna Healthcare para ayudar a prevenir la deficiencia de vitamina D durante el verano

La vitamina D es un nutriente esencial para múltiples funciones en el organismo, principalmente, para el cuidado de la salud ósea y muscular, la regulación del sistema inmunitario y la modulación de procesos inflamatorios. La vitamina D puede provenir de la dieta, sin embargo, hay pocos alimentos que la contengan y además lo hacen en poca cantidad. Por este motivo, el cuerpo depende principalmente de la exposición solar para obtener adecuados niveles, ya que la piel es capaz de producir la vitamina D necesaria cuando recibe una adecuada dosis de rayos UV del sol.

Aunque en verano la exposición solar suele ser mayor, mantener niveles adecuados de esta vitamina puede verse comprometido por múltiples factores. Entre ellos, destacan el envejecimiento de la piel, síndromes de malabsorción y un excesivo uso de protección solar. Personas con piel más oscura también tienen mayor dificultad para obtener niveles adecuados, ya que cuanto más oscura sea la piel, menor capacidad de síntesis cutánea de vitamina D.

También es importante mencionar que personas con obesidad o exceso de grasa corporal tendrán mayor dificultad manteniendo niveles adecuados en sangre. Esto ocurre debido a que la vitamina D es liposoluble, es decir, se deposita en la grasa y se distribuye en una mayor cantidad de tejido corporal, reduciendo niveles sanguíneos.

Además, el consumo elevado de alcohol y ciertos tratamientos farmacológicos, como los antiepilépticos, glucocorticoides o inmunosupresores, pueden alterar la capacidad de absorción de esta sustancia a nivel intestinal.  

Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), un 40% de los españoles presenta déficit de vitamina D, especialmente las personas mayores. Este dato es especialmente relevante, dado que la vitamina D es necesaria para la absorción del calcio y el mantenimiento de la masa ósea y muscular, y para evitar alteraciones en la función inmunitaria. Tal y como indica la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), una cantidad insuficiente de esta vitamina puede obligar al organismo a obtener el calcio necesario a partir de sus propias reservas óseas, favoreciendo la desmineralización. Niveles bajos podrían asociarse con un mayor riesgo de padecer patologías relacionadas con la osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos o inmunitarios, entre otros.

"Uno de los principales retos con la vitamina D es que muchas personas desconocen que sus niveles pueden estar bajos incluso en verano. Es recomendable aprovechar los días largos de esta estación para exponerse al sol de forma responsable, es decir, durante las primeras horas del día o al final de la tarde, evitando la exposición prolongada entre las 12 y las 17h. Además, deben tenerse en cuenta los hábitos de vida, la edad o determinadas patologías. Por ello, conviene adoptar un enfoque personalizado, basado en la prevención y la evaluación médica.", señala la Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España.

Para ayudar a prevenir la deficiencia de vitamina D, los expertos de Cigna Healthcare recomiendan adoptar algunas prácticas que podrían contribuir a mantener niveles adecuados, incluso en verano: