A la hora de plantear la iluminación invernal de la casa hay dos opciones principales que dependen de los gustos de cada persona y que, por supuesto, se pueden combinar en los diferentes espacios de la casa.
Para aquellos a los que la sucesión de días grises y largas noches les afecta anímicamente una buena opción es llenar la casa de nítida luz blanca. Para ello lo ideal es crear un ambiente de claridad con una iluminación disimulada y oculta en la estructura de la casa, o bien colocada en soportes integrados, de manera que ésta se despliegue en los distintos espacios inundándolos de luz. No hay que olvidar la importancia de los matices y contemplar distintas calidades de luz e intensidades cromáticas. Para reforzar la sensación de luz casi natural, y ganar en luminosidad lo ideal son las lámparas con pantallas blancas o transparentes, que intensifican la luz y la hacen muy natural. Si se sitúan junto a una fuente de luz natural, aunque sea la luz gris de estos días, el efecto es sorprendente.
Sin embargo, el invierno también invita a buscar refugios de calor y para crearlos la luz puede ser decisiva. Por ejemplo, ¿hay algo más apetecible que un rincón de lectura situado junto a un buen fuego? La solución es simple: una lámpara de pie de diseño y el propio reflejo del fuego; como fondo, las luces de una ciudad bajo la nieve en una fría noche de principios de año.
Sobre Lámparas Oliva: Lámparas Oliva es una empresa con más de sesenta años de experiencia en el sector de la iluminación. La empresa lleva a cabo proyectos de iluminación que incluyen desde tiendas hasta grandes complejos hoteleros y comerciales.