El Liebert CRV adapta su funcionamiento a las necesidades reales de la infraestructura de TI. De este modo, es la carga de trabajo de los servidores la que determina la capacidad de refrigeración y el consumo eléctrico y no al revés.
Además, el Liebert CRV no requiere de conocimientos específicos de refrigeración y se adapta a cualquier distribución de sala de servidores elegida por los administradores del sistema.