Esta semana ha entrado en vigor la nueva tarifa de agua de Las Palmas, que la Comisión Territorial de Precios del Gobierno de Canarias autorizó actualizar en un 6,3 por ciento, tras apreciar en su informe un déficit del beneficio industrial de Emalsa para 2009 de 254.500 euros, que el mismo informe prevé se eleve a 975.000 euros en 2010 con la nueva tarifa.
Con la nueva tarifa, también entra en vigor la reducción aprobada para las grandes unidades de convivencia. Emalsa, como empresa de servicio público orientada a la excelencia en el servicio y a la satisfacción del cliente, tiene habilitado desde el pasado miércoles un sencillo procedimiento para la solicitud de la reducción que simplifica al máximo la gestión al ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria.
Sencillo trámite
No hay que aportar documentación alguna pudiendo realizar la solicitud por la página web de Emalsa (www.emalsa.es), a través de nuestro servicio de atención telefónica (902741340) o bien directamente en las oficinas de la capital grancanaria. Los requisitos a fin de acceder a esta tarifa se reducen básicamente a que sea el titular de la póliza de suministro pida la reducción para su vivienda habitual, autorizando en dicho texto solicitud al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que facilite a Emalsa los datos sobre el número de personas que conviven con el abonado.
Pioneros en Directiva del Agua
Las nuevas tarifas de agua de Emalsa en Las Palmas de Gran son pioneras en la aplicación de la Directiva del Agua, que establece el marco comunitario de actuación para proteger el medio hídrico y asegurar un desarrollo sostenible, introduciendo dos principios básicos en la definición de los precios del agua: El principio de recuperación de costes y el principio de eficiencia.
Principio de Eficiencia
El principio de eficiencia, en la definición de las tarifas, pretende que los precios sirvan como incentivo para asegurar un uso eficiente de un recurso escaso de gran impacto medioambiental. La aplicación de esta medida se ha concretado tradicionalmente en la aplicación de precios progresivos que penalizan los consumos excesivos. La novedad que introduce la nueva tarifa de Las Palmas de Gran Canaria es aplicar una reducción de la tarifa que considera el consumo medio por habitante y sobre esa base define cuando puede considerarse que un consumo es excesivo.
Base de cálculo
Para evitar que la necesaria penalización del consumo excesivo suponga que las unidades de convivencia con mayor número de integrantes sean penalizadas por cubrir sus necesidades, las tarifas de Emalsa contemplan una fórmula que permite ampliar el segundo bloque y fijan el límite superior, en los metros cúbicos que resulten de considerar un consumo de 7 metros cúbicos bimensuales por persona que convivan en una vivienda. Las unidades familiares que no superen los 28 metros cúbicos no requerirán solicitar la reducción, porque no están siendo penalizados por consumo excesivo.
Costes reales
La reducción propuesta supone la aplicación de la Directiva Marco del Agua sin distorsiones, procurando el cumplimiento del objetivo de promover un consumo responsable, con una adecuada progresividad de la tarifa, pero que considere el número de personas que conviven en la vivienda. Solo Sevilla había dado pasos significativos en este sentido, que ahora en Las Palmas de Gran Canaria se superan. El principio de recuperación de costes supone que los precios deben reflejar la escasez del recurso y los costes de abastecimiento hasta el grifo del consumidor: Queda distancia por recorrer en todas las explotaciones de agua de España para que pueda considerarse que el precio del agua incorpora sus costes reales