Un aspecto añadido a todo lo que conlleva padecer un cáncer de mama es el embarazo, ya que se calcula que un poco más de un 10% de las mujeres con cáncer de mama son menores de 45 años, algo que preocupa a la sociedad porque puede coincidir con la edad fértil. Y, aunque, hoy en día, el desarrollo de cáncer de mama en las mujeres embarazadas es muy poco frecuente, se prevé que en los próximos años se produzca un aumento de los casos debido a que las mujeres retrasan cada vez más su maternidad. Según datos del INE, en España, la edad media actual para tener el primer hijo es de 32 años. Esto hace que aumente la posibilidad de coincidir en el tiempo con esa franja de edad en la que sí que es más frecuente desarrollar esta patología y puedan solaparse llegando a producirse ambas a la vez.
En España, aproximadamente el 30% de los cánceres diagnosticados en mujeres se originan en la mama y con el paso del tiempo este se ha convertido en el tumor más diagnosticado del mundo superando al cáncer de pulmón, según datos publicados en 2021 por el Centro de Investigaciones sobre el Cáncer. Mientras que la probabilidad de sufrir cáncer de pulmón en el caso de las mujeres es de 1 de cada 17, en el caso del cáncer de mama se estima que 1 de cada 8 mujeres, entre 45 y 65 años, lo sufrirá en algún momento de su vida.
Para María Sánchez, e-Health Manager de Cigna España, "El diagnóstico precoz del cáncer de mama es fundamental para conseguir un buen pronóstico de la enfermedad, y más todavía en las pacientes que planean ser madres a partir de cierta edad. Por ello, es importante realizar una adecuada autoexploración de la mama y acudir a las revisiones periódicas con el ginecólogo que será el especialista que determine la necesidad de realizar las pruebas complementarias necesarias. De hecho, gracias a ello, en España, la tasa de supervivencia a 5 años del cáncer de mama es de 82,8% de forma global, y supera el 99% en las pacientes diagnosticadas con enfermedad exclusivamente localizada en la mama".
Asimismo, de acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer, otro factor de riesgo que aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de mama son los métodos de control de natalidad, como las píldoras anticonceptivas. Unos métodos que además de ayudar a las mujeres a retrasar la maternidad, también liberan una serie de hormonas, estrógenos, que pueden ser perjudiciales para el pecho, si la exposición a las mismas se produce por un largo periodo de tiempo o en concentraciones muy elevadas. Por todo ello, es fundamental ir a las revisiones anuales ginecológicas, ya que la detección temprana del cáncer de mama es vital pues de él dependen las posibilidades de curación, que pueden ser del 100% si se detecta a tiempo. En aquellas pacientes que estén embarazadas, o se lo estén planteando, el embarazo no debería ser un problema si se siguen las recomendaciones adecuadas.
Desde Cigna, y con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer de Mama ofrecen una serie de consejos para ayudar a resolver las dudas acerca del cáncer de mama, sobre todo, si la paciente está embarazada: