Según la Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Economía Innovación, Ciencia y Empleo, este cambio de hora que aprovecha la luz del verano conlleva un ahorro de unos 100 millones de kilovatios anuales, es decir, el equivalente al gasto energético anual de unas 30.000 personas.
Además, esta entidad ha informado de que las familias españolas consumen un 30 por ciento del consumo total energético del país, del cual alrededor de un 18 por ciento se destina la iluminación. De esta forma, la Agencia Andaluza de la Energía recomienda elegir de forma correcta la iluminación de cada estancia dependiendo de las necesidades del consumidor.
Por ello recomiendan el uso de las lámparas halógenas, ya que duran más, ofrecen una mejor calidad de luz y consumen hasta un 30 por ciento menos que las bombillas convencionales. También, la Agencia Andaluza de la Energía consideran que es muy recomendable el empleo de bombillas de bajo consumo que proporcionan la misma luz que las convencionales, duran hasta ocho veces más y consumen un 25 por ciento de lo que consumen las incandescentes.