El ponente nada más comenzar la conferencia deja clara la importancia que tiene el contar con una nutrida red de contactos: “El 70 % de los empleos se encuentran a través de contactos personales”, una estadística aproximada que nos muestra la importancia de contar con conocidos a los que acudir.
Hay que tener claro que una red de contactos es igual a “la posibilidad de ganar clientes, empleo, servicios con mayor rentabilidad, menor coste o teniendo que invertir menos”, una interesante oportunidad de obtener beneficios personales y profesionales.
Antes que nada, hay que definir lo que se considera una red de contactos: “gente a la que puedes enviar un mail o llamar por teléfono y saben quien eres”.
En función de la experiencia de cada uno es casi seguro que contemos con una red de más de 100 contactos directos, unos contactos que potencialmente contarán con otros 100 más a los que también podemos llegar, en un par de pasos, el acceso a más de 10.000 personas.
El cambio generacional:
Hasta ahora teníamos que hablar de “la Generación JASP, jóvenes aunque sobradamente preparados, los nacidos en los 70, la generación X, éramos como Superman, creíamos que nosotros mismos lo podíamos hacer todo solos, nos comíamos el mundo, se vivía en una constante actitud de competitividad”, pero las circunstancias han cambiado y nos han obligado a cambiar.
“Superman ha muerto, ahora se impone la generación Spiderman, la generación Y, con gran capacidad para generar redes... de contactos”. El ponente nos describe las habilidades de cada superhéroe para dejar claro que Spiderman tiene muchos menos poderes que Superman, concretamente cuenta con 3, pero muy útiles en los tiempo que corren. “Teje redes, sabe moverse por ellas para poder escalar o “ascender” y cuenta con la intuición, algo que le diferencia de Superman”.
Como mantener una red de contactos:
Hay que cuidar las redes y saber lo que nos pueden ofrecer. Puede servir para todo en todos los ámbitos, desde encontrar pareja a poder entrar en una discoteca o encontrar trabajo. Tenemos que conocer nuestra red, saber con cuantos contactos contamos, cuales son reales, con los que se puede contar y con los que no, determinando así el nivel de cercanía de los mismos.