Medicine

5 claves por qué fumar es una epidemia y un reto social

Madrid31 May 2023
Cada vez hay una mayor conciencia de que fumar es una enfermedad debido a las múltiples patologías asociadas, la adicción y dificultad de abandono, que la convierten en crónica, el impacto económico en la sociedad y la dependencia en el plano social. Para Cigna Healthcare, el tabaquismo también está relacionado con el desarrollo de patologías mentales ya que en ocasiones se usa como vía para aliviar los síntomas de estrés y ansiedad, pese a que la nicotina tiene en realidad un efecto estimulante

El consumo de tabaco se ha convertido en la principal causa evitable de enfermedad y muerte prematura en Europa y a nivel mundial. Sus múltiples patologías asociadas y su impacto psicológico, social y económico, haciendo del tabaquismo una enfermedad que, a pesar de tener cura, sigue provocando millones de muertes al año a nivel mundial.

Cada año, se registran más de 8 millones de muertes relacionadas con el tabaquismo, tanto por consumo directo como indirecto, así como destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, el 25% de los hombres y el 18% de las mujeres siguen fumando a diario, según cifras del Ministerio de Sanidad. Estas cifras sitúan a España lejos de lograr el objetivo de la Unión Europea de que la prevalencia del tabaco sea del 5% para 2030 y por debajo del 2% para 2040, según los datos del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).  

La alta prevalencia, la normalización social, la extensión de su consumo a nivel mundial, los efectos perjudiciales en la salud, la alta mortalidad y la dificultad de abandono convierten al tabaquismo en una epidemia y en una de las mayores amenazas para la salud. Por eso, con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo, los expertos en salud de Cigna han identificado las claves de por qué fumar es una enfermedad y qué hacer contra la epidemia del tabaquismo:

En palabras de María Sánchez, eHealth Manager de Cigna Healthcare España, "El tabaco está directamente relacionado con un empeoramiento de la salud, con el riesgo de desarrollar enfermedades, y se trata de una adicción muy difícil de combatir en algunos casos. También hay que tener en cuenta la parte psicológica y social que tiene fumar, ya que muchas personas empiezan a fumar porque se sienten más aceptadas socialmente o como vía para sobrellevar otros problemas de salud mental, como el estrés o la ansiedad. En este sentido, es importante promover programas de deshabituamiento, conocer los medicamentos existentes, buscar vías de apoyo y ayuda o hobbies que sustituyan fumar por un hábito saludable (practicar deporte o realizar una actividad artística, por ejemplo) e informar, especialmente a la población más joven, sobre la dificultad de dejar de fumar y las consecuencias negativas que tiene en la salud con el fin de evitar que caigan en este vicio".

Pese a que los riesgos del tabaco sean conocidos por la mayor parte de la población, la incidencia sigue siendo muy elevada y la dificultad para dejar este hábito una barrera. De hecho, más del 64% de los españoles se han planteado dejar de fumar, pero solamente el 42% lo ha intentado después, así como señala la última Encuesta de Consumo de Drogas (EDADES), elaborada por el Ministerio de Sanidad.